Quitrin o Volanta: nuestro primer medio de transporte
El transporte público siempre ha sido un tema polémico. Con el decursar del tiempo este ha evolucionado, no solo en la forma; a caballo, en tren, los automóviles, guaguas; sino también en rutas de transportación. Hoy le propongo conocer sobre la evolución del transporte público en el Ariguanabo.
Para comprender la evolución del transporte público en la Villa de San Antonio de los Baños hay que remontarse primeramente a los inicios. En el siglo XVIII con la tala de maderas preciosas para el uso de los astilleros de La Habana en el Hato de Ariguanabo se fue trazando el llamado Camino Real de Vueltabajo. Esto contribuyó al crecimiento poblacional del asentamiento en el Corralillo demolido denominado San Antonio Abad. Así se estableció el caserío y el pueblo hasta la fundación de la Villa. El camino era de tránsito obligado hacia el Occidente y para quienes visitaban las haciendas e ingenios cercanos. A ello se le unió las numerosas visitas de familias pudientes que venían a bañarse en el río Ariguanabo. En la época de sequía los viajeros utilizaban volantas y quitrines, pero en la temporada de lluvias solo era posible a duras penas transitar a caballo. Después de la fundación de la Villa San Antonio se convierte en el centro de veraneo de la capital y recibe numerosos e ilustres viajeros que escribieron acerca de nuestra pintoresca localidad, entre ellos el Varón de Humbolt.
La primera referencia periodística acerca del transporte público para diligencias se remonta al año 1835 y señala que salía los miércoles del Cerro hasta San Antonio con capacidad para 12 personas. Un momento importante para la economía y el transporte público de la Villa fue la inauguración en 1844 del tramo de ferrocarril desde El Rincón a San Antonio, que permitió la comunicación entre el pueblo y la Capital y en 1848 se extendió el tramo hasta Guanajay. Aunque el camino seguía siendo de herradura en 1862 se registraron 200 volantas y quitrines y San Antonio de los Baños ocupaba el segundo lugar después de Güines.
En el año 1903 se inauguró la carretera de San Antonio al Rincón con la cual se inicia oficialmente el transporte público en coches. En 1904 el ariguanabense José Díaz Albertini solicita licencia para establecer una empresa de automóviles y cargas para La Habana, Güines y Guanajay. También se autorizaron las piqueras de automóviles en las calles Martí, Almeida y frente a la estación del ferrocarril. En 1907 se inauguró la carretera de San Antonio a Güira de Melena. Con el incremento de la circulación de automóviles en la ciudad, el Ayuntamiento acuerda en 1908 regular la velocidad máxima que no excediera del trote ordinario de un caballo. No obstante el 5 de noviembre de 1910 se reporta el primer accidente de ómnibus en la carretera a Güira de Melena y resultan lesionados Cresencio Rodríguez y Miguel Contreras, vecinos de la localidad.
A partir del año 1913 se establecen en la localidad nuevas líneas de guagua hasta la capital, entre estas la Empresa Hispano Suiza. En 1916 se construyó la carretera a Vereda que permitió la comunicación entre los dos pueblos. A partir de 1917, con el aumento de la circulación de automóviles el Ayuntamiento crea un tribunal de exámenes a choferes y establece una regulación más medible de la velocidad: 12 km en la ciudad, para autos, y 8 km para los vehículos de carga. Entre 1917 y 1918 se establecen nuevas líneas de ómnibus entre San Antonio y Artemisa pasando por Vereda y Ceiba.
En el año 1925 circulaban en San Antonio de los Baños alrededor de 173 automóviles, entre los de alquiler, particulares, ómnibus y camiones, así como 75 de tracción animal conocidos por ´´arañas´´. En 1939 se construye la carretera de Gotera y en 1930 la de la Carambola y se establece la guagua de La Salud. En la década de 1940 surgen las rutas 39 y 75 de Alquízar, Güira de Melena y San Antonio de los Baños hasta La Habana, así como las 46 y 47 hasta Artemisa y Baracoa y la guagua del Tesorero.
En 1953 comenzó a funcionar en el pueblo la llamada guagüita local y en 1955 se estableció la ruta 69 al Tumbadero. En septiembre de ese año las autoridades de la capital establecieron el trasbordo obligatorio en Santiago de Las Vegas. Esta situación afectó a los viajeros de San Antonio y los pueblos cercanos, además de la desaparición del GasCar, que antes utilizaban muchos pasajeros. Después de 1959 se crean nuevas rutas como la 185 de Güira de Melena al Cerro, se establece la terminal de San Antonio y comienza a funcionar la ruta 44 a Santiago de Las Vegas. Además del ómnibus a Bejucal y la guagua al Lido que pasan por la ciudad.
El acontecimiento más importante para el transporte público en San Antonio fue la apertura en 1989 del tren de Tulipán. A partir del período especial, con el colapso del transporte público, se habilitan camiones y surgen las camionetas particulares al Lido, Santiago de Las Vegas y Alquízar. El 9 de octubre del 2002 comenzó a prestar servicio el primer bicitaxi construido y manejado por Félix Rodríguez conocido por El Niño.
Fuente: Historiador de San Antonio de los Baños


