Nicolás Guillén siempre vital, sensitivo

La función social de la poesía es incuestionable; ella integra, como las demás formas del arte, la conciencia estética de la sociedad y refleja de un modo más o menos directo, sus rasgos esenciales. Es por ello que muchos poetas la han utilizado como una eficaz arma de combate que les ha servido para defender con armonía y belleza. Así en la obra de Guillén, saboreamos la identidad; su estilo revela la esencia, es denuncia, fuerza, clamor, expresión del nuevo arte de comienzos de siglo.

En su obra el sabroso ritmo, la musicalidad de la expresión poética pueden encontrarse junto a la conquista formal, el ritmo poético y es la puerta abierta al rescate cultural, de la descolonización y la denuncia a la injusticia social y a la discriminación.

Por solo citar algunos títulos: Motivos de son, Sóngoro cosongo, West Indies, Ltd, entre tantos otros identifican su obra poética y son reflejo de sus relaciones con el medio que la produjo junto a los valores permeados de «criollismo», colonización cultural y posiciones de clase que lo sitúan como escritor representativo de nuestra cultura.

 

No faltan los motivos en Motivos de son porque es la primera interrogación de la realidad. El cuadro de vivencias y experiencias raciales de Guillén a su llegada a La Habana, en cuyos barrios más pobres se aglutinaron los descendientes de cautivos africanos para organizarse y constituir los diversos focos de resistencia cultural. En el poeta está reflejado el hombre negro, la inconformidad, trae a la poesía personajes y ambientes de las capas más populares y sufridas.

 

La cultura y la historia son tratadas de forma magistral en esta sentida poesía. Los más jóvenes reconocerán en la propuesta literaria el retrato social, la utilización del lenguaje responde a la denuncia «Hay que tené boluntá», «Búcate plata» ejemplos del reflejo de la crisis económica de la época, que se correspondía, a nivel internacional, con la crisis económica más profunda que haya sufrido el capitalismo en todo su desarrollo, «Tú no sabe inglé» representa una de las primeras alusiones antimperialistas del poeta nacional.

 

Guillén como poeta, como revolucionario, como hombre de su tiempo en cada pieza literaria da muestras de su consecuente desarrollo, su continuidad temporal hasta lograr una expresión más efectiva, una dimensión americana. Logró abordar temas cruciales. Pensemos en el poema Caña: El negro junto al cañaveral / El yanqui sobre el cañaveral /  La tierra bajo el cañaveral / ¡Sangre que se nos va! Además con la Elegía a Jesús Menéndez (1958), revela el drama social y la sangrienta política de Gerardo Machado. Nos llega con la caña de azúcar el amargo sabor de la explotación. Es claro además el mensaje antimperialista.

 

La obra de Nicolás transita junto al tiempo. El poeta con su obra contribuye decisivamente a la transformación de la sociedad, es revelador el mensaje y es vital. En su producción artística está la fuerza y veracidad. Nicolás Guillén y su voz de poeta excepcional siguen luchando contra la discriminación en cualquiera de sus ropajes. La cultura como vehículo de formación y de compromiso social está presente en su vasta producción.