El alcalde Lima y la ejecución de Llobregat

José Fernández Llobregat era conocido en la Villa por  los crímenes y abusos cometidos durante la Guerra del 95 y especialmente a lo largo de la reconcentración. Al terminar la contienda libertadora abandonó San Antonio y se refugió en La Habana. Allí hacía alarde de sus fechorías. Según relata José Rafael Lauzán, en su libro Historia Colonial Ariguanabense, Llobregat retorna a la Villa el 4 de junio de 1899 para dar cumplimiento a una apuesta que realizó con un conocido suyo, por la que recibiría dinero. Debía dar dos vueltas al Parque Central. 

Ante la noticia de la visita el pueblo ariguanabense se concentró en los portales del establecimiento El Morro y en las esquinas inmediatas. Chepe Prieto, una de sus víctimas sobrevivientes permaneció en la estación del ferrocarril en espera de ajusticiar a tan desafecto personaje. Antes  de bajar se le aconsejó a Llobregat que siguiera hasta Guanajay, sugerencia que no aceptó.

Llobregat bajó del tren y caminó por la calle Maceo al interior del pueblo. La multitud le gritaba insultos por sus crímenes y luego le lanzaron  piedras y palos.

El asturiano logró caminar algunas cuadras, se metió en patios de distintas casas, subió techos y cuando estaba casi inconsciente una piedra lanzada desde lo alto le provocó la muerte. De esta manera el pueblo ajustició a un hombre que se ganó el repudio popular y tentó a la suerte.

El 4 de junio marcó la fecha en que Genaro Lima terminaba sus funciones como alcalde. Él no pudo evitar este suceso puesto que había dejado marchar las tropas que resguardaban el orden en el pueblo. Este hecho provocó que Lima renunciara de inmediato. Fue designado entonces como alcalde de San Antonio el coronel del Ejército Libertador Antonio Vivanco, sobre el cual le  hablaré en el próximo encuentro.


Ariguanabo Online

BANER-230X350

Twitter

En otros idiomas

Spanish English French German Italian Portuguese Russian

Blogs

Del Municipio

Culturales

Deportivas

Provinciales