Motivos sobran para que cada 17 de mayo los cubanos celebremos un aniversario más de creada la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). El intenso rojo de nuestros campos, el verde de sus plantaciones, el tropical calor provocado por nuestro sol y la entrega de los campesinos; convergen día tras día en estos sitios, donde comienza la vida con el sacrificio.
La fecha también es motivo de homenaje para reconocer a un guajiro - y lo digo así- que es una de las personalidades que identifican la labor en la Mayor de las Antillas, hago referencia a Niceto Pérez, un hombre de esos que defiende y lo hace "a lo que cueste". Después de su muerte los campesinos cubanos se organizaron y lo que en un primer momento fue aislamiento, ahora sería unidad.
Bajo esos preceptos, el sector cooperativo-campesino se desenvuelve bajo las fortalezas y dificultades que llegan a su aniversario 57. Parte imprescindible en la actualización del modelo económico y social del país y encargados de garantizar su mayor compromiso moral y patriótco: producir para el pueblo.
Ciertamente se ha avanzado muchísimo en los últimos años; medidas como la descentralización de las ventas directas al turismo; la ampliación en el proceso de entrega de tierras ociosas en usufructo; la posibilidad de contratar fuerza laboral, obtener un crédito agrícola y la diversificación en el proceso de comercialización; así lo demuestran.
Son los campesinos quienes forjan gran parte de los avances económicos del país mediante los programas de producciones con elevado impacto como el frijol, el maíz, la caña, el arroz, la carne de cerdo, entre otros en los que el estado deposita determinados insumos y recursos en correspondencia con las posibilidades actuales.
A sus 57 las prioridades de la organización son incrementar los volumenes productivos, aumentar la eficiencia,tener en cuenta los costos y seguir defendiendo la venta al pueblo y que este tenga correspondencia con lo que se necesita. Si todo ello se mantiene estaremos equilibrando las razones del sector, paralelo a otros destinos como son la industria y las tiendas de comercio, que también son importantes.
Los anapistas, bajo el concepto nacional de que "la agricultura es una sola" trabajan para poner en igualdad de condiciones todas las estructuras políticas. Su aporte también es considerable y todo cuanto hagamos para superar las expectativas de la organización y por ende la de los cubanos, será excelente. Mirar hacia adelante y esforzarnos con ejemplo y el liderazgo de los miembros de las juntas directivas nos permitirá ir por provechosos senderos; sin olvidarse de la historia de los campos de Cuba antes del Triunfo de la Revolución, un pasado que ya demuestra no repetirse...

