El más grande genio musical que ha producido Cuba es Ignacio Cervantes Kawanagh, quien falleció el 29 de abril de 1905. José Martí le llamó: ´`un cubano creador, un cubano fundador´´. Sobre este notable artista, muy vinculado al Ariguanabo, les comentaré hoy.
Ignacio Cervantes Kawanagh nació en La Habana el 31 de julio de 1847. En opinión de muchos había nacido en San Antonio, dado que siempre mostró hondo cariño por esta Villa. Solía venir en muchas ocasiones de visita a la casa de Don Antonio de Porto y Castro y otras familias de este pueblo y en ocasiones a conciertos y fiestas musicales. Sin embargo la inscripción de nacimiento no fue encontrada en la Iglesia Parroquial de la Villa. Hijo de Doña Soledad Kawanagh y Don Pedro Cervantes, abogado y pianista, quien ocupó el cargo de Alcalde Corregidor de San Antonio de los Baños y Secretario de la Universidad de La Habana. De su padre recibió las primeras lecciones de piano, así como la teoría de la música y el solfeo. A los 10 años compuso su contradanza ´´Soledad´´ dedicada a su madre.
En 1865 Ignacio Cervantes ingresa en el famoso Conservatorio Nacional de París a fin de perfeccionar sus estudios. Obtuvo el glorioso galardón del Gran Premio de Piano. En 1868 alcanzó también el Premio de Armonía. Allí conquistó la amistad de Rossini y de Franz Liszt. En 1869 regresó a La Habana donde alcanzó una inmensa popularidad. Sus danzas las compuso de 1875 a 1895, entre ellas son muy famosas ´´El Velorio´´ y ´´Las Dificultades´´. Entre las contradanzas ´´La Encantadora´´. En Cuba actuó en distintos teatros y salas de conciertos, siendo director de la orquesta del teatro Payret de La Habana. Falleció el 29 de abril de 1905. Su fecunda obra forma parte del patrimonio de la cultura artística nacional.