Madre Tierra

Debemos proteger la TierraDebemos proteger la TierraA propósito de esta fecha en que se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, me gustaría comentar sobre el tema, de gran preocupación para muchas organizaciones, sectores y ministerios.

La insaciable demanda de energía ha impuesto la necesidad de explotar el gas y el petróleo de las regiones árticas, poniendo en peligro el delicado equilibrio ecológico de los ecosistemas de tundra y su vida silvestre. Los bosques tropicales, sobre todo en el Sureste asiático y en la Amazonia, están siendo destruidos a un ritmo alarmante para obtener madera, despejar suelo para pastos y cultivos, para plantaciones de pinos y para asentamientos humanos.

La deforestación tropical podría llevar a la extinción de hasta 750 mil  especies, lo que representaría la pérdida de toda una multiplicidad de productos: alimentos, fibras, fármacos, tintes, gomas y resinas.

Por otra parte, la erosión del suelo se está acelerando en todos los continentes y está degradando unos 2 mil millones de hectáreas de tierra de cultivo y de pastoreo, lo que representa una seria amenaza para el abastecimiento global de víveres. Estos datos son el reflejo de la mano despiadada de las personas que no respetan, ni cuidan la madre tierra.

Para complicar aún más el problema, hay que tener en cuenta la pérdida de tierras de cultivo de primera calidad debido a la industria, los pantanos, la expansión de las ciudades y las carreteras. La erosión del suelo y la pérdida de las tierras de cultivo y los bosques reduce además la capacidad de conservación de la humedad de los suelos y añade sedimentos a las corrientes de agua, los lagos y los embalses.

La contaminación del agua seguirá siendo un problema mientras el crecimiento demográfico continúe incrementando la presión sobre el medio ambiente. La infiltración de residuos tóxicos en los acuíferos subterráneos y la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros de agua dulce no se ha interrumpido. Si no se desarrollan esfuerzos coordinados para salvar hábitats y reducir el tráfico internacional ilegal de especies de plantas y animales, muchas de ellas se extinguirán. Pensemos en las consecuencias, la Madre Tierra nos necesita, tanto como nosotros a ella.