El Batallón 164 (Parte 1)

El 16 de abril de 1961, durante el sepelio de las víctimas del bombardeo a los aeropuertos, el Comandante en Jefe Fidel Castro, declaró el Carácter Socialista de la Revolución. Entre los miles de milicianos que alzaban sus fusiles y metralletas y juraban defender la Patria, estaban los combatientes del Batallón 164.

Ese mismo día, se nombró al teniente Pablo Torriente Arguelles como jefe de la unidad. Terminado el ataque aéreo del día 15 y en los días de Girón, se presentaron numerosos voluntarios dispuestos a defender la Patria. En la Casa del 26 de Julio y en el Círculo de Trabajadores de San Antonio de los Baños, se colocaron mesas para inscribir a los que ingresaban a las Milicias Nacionales Revolucionarias. Muchos de estos compañeros se integraron a los Batallones 171 y 150.

El 17 de abril de 1961 desembarcaron 1 500 mercenarios por Playa Girón y Playa Larga. El Batallón 164 se movilizó de inmediato. Para ello fue necesario utilizar varios vehículos, sobre todo camiones. Mientras se esperaba la orden de partida, llegó a la unidad de operaciones del Batallón, conocida como Súper Milk, el padre Testé, un sacerdote católico muy conocido entonces, quien manifestaba públicamente su simpatía con la Revolución.

Después de conversar animadamente con el jefe del Batallón y otros compañeros que lo rodeaban, pidió dirigirse a los milicianos. Se subió en el capó del jeep de la jefatura y les habló de la vida, la muerte, la patria, el deber y el sacrificio de los milicianos. Les deseó suerte y finalmente bendijo al batallón. Sus palabras fueron escuchadas en silencio y agradecidas con fuertes aplausos. CONTINUARÁ…