Eduardo García DelgadoNo logra el tiempo hacernos olvidar, el ejemplo de Eduardo García Delgado: entereza y patriotismo. A cincuenta y siete años de los bombardeos de aviones mercenarios sobre las bases aéreas de Cuidad Libertad, San Antonio de los Baños y el aeropuerto en Santiago de Cuba, y luego el desembarco de marines por Playa Girón, el patriotismo y el honor nos inspira al eterno tributo a los caídos durante la artera agresión. La historia de los pueblos la escriben los hombres. Páginas de entereza y valor revelan la decisión de defender la independencia y la libertad alcanzada.
El propósito de los ataques era destruir los aparatos de la Fuerza Aérea en tierra y privar a Cuba de esos medios para su defensa ante la invasión que por Playa Girón, en la occidental provincia de Matanzas, ocurriría 48 horas después.
Eduardo García Delgado, con solo 26 años se inscribió en la larga lista de cubanos que ofrecieron su sangre generosa en defensa de la Patria. Miembro de las Milicias Nacionales Revolucionarias pasó a la inmortalidad de los héroes al escribir con su sangre "Fidel" momentos antes de dejar de respirar. El gesto de García Delgado encierra una gran dosis de simbolismo y la fidelidad sin límites al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Perteneció a una familia numerosa y humilde de Cienfuegos. El niño alegre, juguetón y vivaracho estudió y se graduó en el Instituto de Segunda Enseñanza, luego se trasladó a La Habana. Participó en la venta de bonos destinados a recaudar fondos para la Revolución.
A partir del triunfo del primero de enero de 1959 volcó todo su entusiasmo en las tareas revolucionarias. El 15 de abril de 1961 cuando aviones estadounidenses lanzaron su mortífera carga, la vida de Eduardo García Delgado quedó trunca, fruto de las acciones asesinas como preludio a la Invasión de Girón.Revolucionario, fiel a sus principios en los últimos momentos de su vida, sacó fuerzas para con su propia sangre escribir el nombre de Fidel como imperecedera prueba de su entrega a la soberanía del suelo patrio.
Desde el 15 de abril de 1961, ese hombre de pueblo figura en la lista de más de dos mil 350 compatriotas suyos muertos a consecuencia de la política hostil de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas. Aquel día, ocho aviones B-26, con las insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria y la enseña nacional, bombardearon varios puntos de la isla caribeña como parte de los planes de invasión organizados por Estados Unidos y en preparación desde meses atrás. Inspirado en el comportamiento de García Delgado, el Poeta Nacional cubano, Nicolás Guillén, dio vida a un poema intitulado La Sangre Numerosa.
Los primeros versos de esa creación afirman: Cuando con sangre escribe/ Fidel, este soldado que por la Patria muere/ no digáis miserere:/esa sangre es el símbolo de la Patria que vive.
Este joven, símbolo para las actuales y futuras generaciones, figura entre los 2 354 cubanos muertos a consecuencia de la obstinada política agresiva que desde 1959, Estados Unidos sostiene contra Cuba. Logra el heroísmo multiplicar lecciones y es así que la sangre es el referente del ejemplo multiplicado en miles de cubanos que mantenemos vivo el legado de Eduardo García Delgado y de tantos otros que dan gloria eterna a la Patria.

