Vilma junto a Celia en la Sierra
Alicia, Luz, Mónica, Déborah y Mariela, fueron seudónimos utilizados durante la clandestinidad, por la heroína Vilma Espín Guillois, considerada una de las personalidades cubanas del siglo XX.
Esta mujer, capaz de asumir misiones riesgosas, nació en Santiago de Cuba, el 7 de abril de 1930. De ascendencia francesa, en su árbol genealógico aparece el ilustre Paul Lafarge, fundador del Partido Socialista Francés, quien fue primo de su abuela materna, y yerno de Carlos Marx.
Vilma poseía un carácter serio y analítico, por lo que la situación imperante en el país no escapó a su atención. A raíz de las acciones del Moncada, supo que había jóvenes como ella decididos a transformar la situación de la Patria. Fue así como se vinculó a los grupos de revolucionarios y conoció a Frank País.
En 1955 Vilma viajó a Estados Unidos por asuntos académicos, y de regreso hizo escala en México donde conoció a Fidel. Después formó parte del estado mayor encargado de preparar las condiciones para el futuro desembarco de los expedicionarios del Granma.
Por su intrepidez y perseverancia, se le asignó el cargo de coordinadora del Movimiento Revolucionario 26 de julio en Santiago de Cuba, ciudad donde la policía batistiana desataba una violenta persecución contra los jóvenes.
Se convirtió en colaboradora de Frank País, para que el principal dirigente del movimiento rebelde en Oriente, pudiera dedicar más tiempo a estudiar y preparar algunas propuestas de acciones que debía presentárselas al líder de la Revolución, Fidel Castro. En 1957, unos días antes de la muerte de Frank País, él designó a Vilma Espín, Coordinadora Provincial del Movimiento 26 de julio en Oriente.
La revolucionaria era perseguida por la soldadesca batistiana, y en esas circunstancias llegó en una misión al Segundo Frente Guerrillero. Allí, recibió la orden de Raúl Castro de no regresar a Santiago de Cuba porque estaba en riesgo extremo su vida. A partir de ese momento Vilma Espín se integró al Ejército Rebelde.
El 29 de enero de 1959, unos días después del triunfo revolucionario, Vilma Espín y el entonces Comandante Raúl Castro, unieron sus vidas en matrimonio, y se trasladaron a La Habana a cumplir nuevas misiones.
En aquel tiempo Vilma deseó ejercer como ingeniera química industrial, especialidad en la que se graduó en la Universidad de Oriente, pero la joven Revolución tenía otras prioridades.
Mujeres representantes de diferentes sindicatos y afiliaciones, estaban interesadas en crear una organización femenina. Vilma comunicó la petición a Fidel Castro, y el máximo líder le orientó trabajar y ayudar en todo lo necesario, pues era una magnífica idea organizar a las mujeres, quienes constituían la mitad de la población cubana.
Así, Vilma Espín Guillois fundó la Federación de Mujeres Cubanas, (FMC), el 23 de agosto de 1960, una estructura social nacida y forjada con la Revolución, a la que se consagró con singular empeño hasta su último aliento.
Se mantuvo en la máxima dirección de la FMC por muchos años; fue miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, e integró su Buró Político hasta 1991. Perteneció al Consejo de Estado y asumió la responsabilidad de Diputada a la Asamblea Nacional desde su primera legislatura. En este órgano de gobierno presidió la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social, y la Comisión de la Niñez, la Juventud y la igualdad de derechos de la Mujer.
Por sus relevantes méritos, Vilma Espín Guillois obtuvo múltiples condecoraciones, títulos y órdenes nacionales e internacionales, entre las que destaca el título honorífico de Heroína de la República de Cuba. Murió el 18 de junio de 2007 en La Habana producto de una enfermedad que la aquejaba desde hacía tiempo. Sus restos descansan en el Mausoleo del Segundo Frente Frank País, donde reposan los de los heroicos combatientes de esa aguerrida formación militar, que tuvo en ella a uno de sus más sobresalientes integrantes.
El monumento histórico donde se inhumaron los restos de Vilma, fue inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 11 de marzo de 1978, en el vigésimo aniversario del Segundo Frente oriental creado en la Sierra Maestra, durante la guerra de liberación nacional, fundado y dirigido, por el hoy General de Ejército y presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz.
En honor a la heroína cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro inauguró el 9 de abril de 2013 el complejo educacional “Vilma Espín Guillois”, en áreas aledañas a la vaquería “Futuro Lechero” del municipio de Playa, en La Habana.
El nombre de Vilma Espín Guillois, estará vinculado siempre a las trascendentales conquistas de las féminas cubanas en la Revolución, y a las más notables luchadoras por la emancipación de la mujer en Cuba y el resto del mundo.

