Breve historia del movimiento obrero

El movimiento obrero en San Antonio de los Baños, desde los tiempos de la dominación colonial española, dio muestras del despertar de su conciencia. El proletariado ariguanabense se solidarizó con el reclamo de libertad, en 1887, de quienes se convirtieron en los Mártires de Chicago.

La creación de sociedades como el Círculo de Artesanos, en 1881, y la inauguración en 1890 de El Progreso, para negros y mulatos, contribuyeron a la integración cultural de los trabajadores. Para acercarse a la historia del movimiento obrero en la Villa del Ariguanabo, manténgase en la sintonía después de la pausa.

A fines del siglo XIX ocurrieron huelgas, como expresión de lucha, en San Antonio de los Baños. Los gremios de torcedores, despalilladoras, escogedores y panaderos iniciaron su organización. La celebración del Congreso Regional en 1892 sentó las bases para el futuro desarrollo de la clase obrera. En ese contexto, los tabaqueros ariguanabenses emigrados en Tampa y Cayo Hueso, estaban en mejores condiciones para apoyar la lucha que se iniciaría en 1895.

Durante el período de preparación de la guerra necesaria, Miguel Valdés García y Emilio Rodríguez Lara, estuvieron en contacto con José Martí en los Estados Unidos. Miguel Valdés integró, aunque muy joven, el Partido Revolucionario Cubano y en 1925 figuró entre los fundadores del primer Partido Comunista.

El 5 de febrero de 1889, atracó en el puerto de La Habana el vapor Manuelita, trayendo a bordo al Mayor General Antonio Maceo Grajales. Hasta el habanero Hotel Inglaterra, donde se hospedó el Titán de Bronce, acudieron para verlo amigos y compañeros de lucha. Entre ellos se encontraban los mejores representantes de las juventudes de Alquízar, San Antonio de los Baños, Bejucal, Santiago de las Vegas, Güines, Madruga y Nueva Paz.

De esta manera los obreros de la Villa del Ariguanabo se hacían presentes al llamado de la patria.


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