Pensando en el futuro

Agua 1 web Siento otra vez su frescura
lentamente entre mis dedos
va pasando el agua clara.
Mientras se escurre, yo pienso
en la dicha que prodiga,
en la vida que le debo.

Estos son fragmentos del poema “Romance del agua buena”, de la escritora cubana Josefina Díaz Estralgo, referidos a ese líquido vital, tan necesario para la humanidad.

El agua es esencial para el desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, así como el impacto positivo de este líquido en la vida de miles de millones de personas, inciden en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, la salud humana y al medio ambiente.

Por la utilidad de este elemento natural el 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, con el objetivo de desarrollar acciones para concientizar a la población sobre la conservación y el desarrollo de los recursos hídricos. El ser humano mantiene una relación muy especial con ella. Es un componente fundamental en la vida de los organismos ya que interviene en la mayoría de las funciones internas. En los hogares es utilizada en un sinnúmero de labores. Los mares y océanos constituyen el hábitat de animales que garantizan alimentos al hombre. La lista de beneficios es larga, pero no siempre se emplea de manera racional. He ahí un problema cuya solución está en nuestras manos.

Ahorrar no significa privarnos de ella. Ahorrar es sinónimo de reservar, racionalizar, o lo que es lo mismo, no malgastar. En Cuba las autoridades gubernamentales realizan  esfuerzos para garantizar el abasto de agua a todos. Considero entonces que, más que una simple razón, el ahorro debe ser un compromiso individual y colectivo. Cuidar lo que tenemos hoy es la garantía del futuro.