El mayor evento internacional del humorismo gráfico que se realiza en Cuba, tiene su sede en la ciudad de San Antonio de los Baños. Conocida como la Villa del Humor, ese sobrenombre no es algo superficial, ni se debe a un caprichoso y vulgar chovinismo regionalista. Avalada por años de espontánea tradición popular humorística y quehacer caricaturesco, la ciudad acoge cada dos años la mayor competencia de humor general y político, la caricatura personal, la historieta y la fotografía.
En una reunión de la Comisión de Historia de San Antonio de los Baños, participó René de la Nuez, proponiendo realizar una Bienal del Humor en Cuba, a imagen y semejanza de la que él había presenciado en Bulgaria. Inicialmente a esa idea no se le prestó mucha atención. Aprovechando que en 1978 se realizaba en La Habana el Primer Fórum Nacional de Humorismo, la comisión invitó a Ernesto Vera, entonces presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, a efectuar en la Villa una sesión del evento. Éste aceptó, pero con la condición de discutir solo una ponencia. Reunidos en el teatro del Círculo de Artesanos, Miguel Ángel Miqueli explicó la condición de pionera del humorismo de la ciudad y por qué la revista Revolución y Cultura le había llamado San Antonio del Humor. Los asistentes presenciaron además una obra de teatro escrita por el propio Miqueli en la cual se contaba la historia de la localidad a través de los títeres del Guiñol municipal.
Todos quedaron impresionados. Después de leída y aprobada la ponencia el escritor humorístico Enrique Núñez Rodríguez propuso celebrar la Bienal de forma permanenteen San Antonio. La sugerencia fue aceptada por unanimidad y posteriormente aprobada por el Ministerio de Cultura. Surgía así la Bienal Internacional del Humor.
Según estudios realizados por el Museo del Humor, en las Bienales de Humorismo Gráfico participaron más de 100 países con unos 3 000 artistas y 6 000 obras en los diferentes géneros humorísticos. De los más de cuatrocientos premios y menciones por géneros, auspiciados por distintas instituciones, doscientos corresponden a Cuba y más de veinte pertenecen a la Villa del Ariguanabo. Razones suficientes para continuar denominando a nuestra ciudad San Antonio del Humor.

