Por el derecho a la satisfacción.
En una tienda o comercio una cola que no avanza, el portero que no da los buenos días ni la explicación necesaria, la falta de información ante el pedido de un cliente, la falta de atención de los vendedores ante la pregunta de un comprador, la ausencia de la jabita para transportar el resultado de la compra.... Esto pudiera sucederle a cualquiera en cualquier lugar, pero ante estas situaciones el reclamo de nuestros derechos como consumidores es lo fundamental.
El 15 de marzo se celebra mundialmente el Día del Consumidor, una jornada para promover el respeto de nuestros derechos fundamentales y la protección necesaria. El día conmemora la fecha en que el presidente estadounidense John F. Kennedy firmó una declaración de cuatro puntos fundamentales de los derechos de los consumidores. Demostrar que el reconocimiento y la defensa de los derechos de los consumidores es un indicador importante de progreso social y económico es lo fundamental en esta celebración.
Entre los derechos fundamentales que poseen las personas como consumidores se destacan el derecho a la satisfacción de las necesidades básicas, el derecho a la seguridad, a la información, a elegir, el derecho a la representación, a la reparación, a la educación del consumidor y el derecho a un medio ambiente saludable y sustentable.
Considero entonces que exigir nuestros derechos es responsabilidad de todos. Ante cualquier hecho debemos reclamar lo que nos corresponde. Por eso, si no existe educación ni información y además no nos sentimos satisfechos con un producto o explicación recibida, tenemos el derecho de dirigirnos ante los directivos, ellos sabrán enmendar y tomar las medidas pertinentes.