Bauta con Fidel contra el golpe de Estado

Fulgencio Batista durante el golpe de estado. Foto InternetFulgencio Batista durante el golpe de estado. Foto Internet

El Golpe de Estado del diez de marzo de 1952 significó la frustración de muchas esperanzas tejidas al amparo de las cercanas elecciones. Sin embargo, en la localidad de Bauta constituyó una prueba de fuego para los revolucionarios. Sobre la presencia de Fidel Castro, Ñico López, Juan Manuel Márquez y Abel Santamaría en tierras ariguanabenses le acercamos hoy.

Inmediatamente después de salir de prisión, los miembros del Partido Ortodoxo bautense se dirigieron al local de Prado 109, en busca de orientaciones y para conocer cuál era la posición frente al cuartelazo. Entonces el delegado del Partido Ortodoxo en Bauta, Jesús Soto Díaz, hizo contacto nuevamente con Fidel Castro, Ñico López, Juan Manuel Márquez y Abel Santamaría.

Éste último, que era trabajador de las oficinas de la Textilera Ariguanabo en Prado, acordó con otros jóvenes ortodoxos efectuar una reunión en Bauta. En mayo de 1952 La Valla de Edmundo, ubicada en lo que es hoy la avenida 247, casi esquina a 146, el líder de la juventud ortodoxa realizó un análisis de la situación política del país. Fidel expresó que con los obreros de la Textilera Ariguanabo se podía constituir un ejército, y que en ese momento era necesario “cambiar las escobas por los fusiles”. De estos acontecimientos se destacó la propuesta de Fidel de hacer un enfrentamiento armado contra la tiranía, a pesar de la represión que existía contra el movimiento obrero.

A partir de la histórica reunión en LaValla de Edmundo, un grupo de bautenses comenzó a asistir a las clases de manejo de armas que se efectuaron a partir de julio de 1952. Dichas clases se impartían en el local de la FEU de la Universidad de La Habana por Pedro Miret Prieto y otros funcionarios de la organización estudiantil. Más de cincuenta bautenses estuvieron dispuestos para, junto a Fidel Castro, emprender el combate contra la dictadura de Fulgencio Batista.