Lázaro Peña junto a Fidel Castro y Raúl Castro.El 11 de marzo de 1974 falleció el Capitán de la clase obrera, sobrenombre que distinguió a Lázaro Peña González, un cubano que tuvo la singularidad de haber vivido y actuado ejemplarmente conforme a su tiempo.
Sobre su entrega y consagración aún en los últimos momentos, el líder cubano Fidel Castro Ruz dijo en el sepelio del dirigente obrero: "Inútil era rogarle que moderara sus esfuerzos y atendiera su salud. Era lo único en que este militante modesto, dócil y disciplinado, desatendió los ruegos de sus compañeros y las exhortaciones de su Partido (...) No venimos propiamente a enterrar a un muerto, venimos a depositar una semilla."
Lázaro Peña estuvo siempre al frente de la clase obrera. Con solo 18 años ingresó al Partido Comunista lo que aumentó su preparación como dirigente sindical y organizador, siempre lleno de entusiasmo y valor. Por su inteligencia brillante y su talento innato para presidir asambleas y dirigir debates contó siempre con el apoyo de sus compañeros. Por tales motivos fue miembro y secretario general de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC) y más tarde de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
Lázaro fue el forjador de la unidad en el movimiento obrero cubano, su digno representante en eventos internacionales y combatiente por las ideas que fortalecieron al movimiento revolucionario.
Después del triunfo revolucionario del primero de enero Lázaro Peña desplegó su labor en la movilización de los trabajadores para participar en trabajos voluntarios, los llamó a vestir el glorioso uniforme de las Milicias Nacionales Revolucionarias, organizó nuevos congresos y trabajó incansablemente hasta su muerte. Hoy cuando se cumplen 44 años de su fallecimiento la clase obrera recuerda a este hombre humilde que supo impregnar de luz y organizar a todo un país en pos de mejorar la vida de los trabajadores.

