En el Ariguanabo las mujeres asumen importantes retos. Fotos: Luis Alberto DH /RA. La mujer lleva el peso de la reproducción y es la encargada de llevar en sus entrañas al hijo que ha de nacer (…) considero que es justo que a la mujer se le tenga en la sociedad todo el respeto y las consideraciones que merece.”
Estas son palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro en un discurso, a propósito del 8 de marzo. Palabras claras que se ajustan igual a la mujer internacionalista, madre y esposa. Mujeres trabajadoras de la salud, educación y el INDER ponen en alto el nombre de Cuba y más aún de San Antonio de los Baños en países como Sierra Leona, Angola, Brasil y Argelia.
Definir a la mujer cubana de estas misiones: compromiso, preparación, capacidad y entrega, el mismo que tienen allá en Cuba hermanas, madres, hijos, esposos, pero en la valentía de estas mujeres caben otras familias que las precisan como suyas.
La mujer internacionalista es ternura, pasión, entrega y deber, pero un deber que es a la vez placer ante la labor que desempeña, ante la responsabilidad que le dio la Revolución desde su triunfo.
La mujer ariguanabense aporta desde la ciencia.
La mujer cubana se enfrentó a una serie de cambios beneficiosos a partir de 1959. Su realidad dio un giro en lo político, lo social, educacional y laboral. La desigualdad de género era un aspecto que el Estado cubano estaba decidido a aniquilar, como solución comenzaba a trazar políticas, programas y emitir medidas.
Solo un país como Cuba les permite disfrutar de todos sus derechos gracias a la integralidad y el nivel que todas hemos sabido ganar con dos guias insuperables como Vilma Espín y Fidel Castro.