Los cementerios de San Antonio de los Baños

viejo_cementerio_San_Antonio_Baños_historia_punto_coma_revistaViejo cementerio de San Antonio de los Baños. Foto: Revista Punto y Coma Una de las costumbres españolas que se arraigaron en cada una de las zonas colonizadas consistió en enterrar a los difuntos en el interior de las iglesias. En algunos templos construidos  se realizaron trabajos de restauración de los pisos y al practicar algunas excavaciones se hallaron numerosos restos humanos, de cadáveres enterrados. Hoy te propongo un acercamiento a los diferentes lugares de la Villa donde estuvieron los cementerios.

Como todos los ariguanabenses conocemos la Villa San Antonio Abad se fundó el 22 de septiembre de 1794 y en el mismo año, por orden de la Marquesa de Monte Hermoso se construyó la primera ermita de madera y tejas, en el centro de lo que es hoy el Parque Central. La segunda capilla de San Antonio de los Baños se construyó a partir de 1784 y sufrió varias remodelaciones y ampliaciones hasta 1786, aproximadamente.

Según la creencia popular, este podría ser el primer cementerio que existió. Pero como plantea José Rafael Lauzán en su obra Historia Colonial Ariguanabense, la iglesia se construyó en 1786 y en el año 1787 se prohibió, por Real Cédula,  que se enterraran los cadáveres dentro de los templos. Desde entonces se enterraron en el atrio, en los costados y detrás de las iglesias. Es difícil que en un año muriera alguien tan notable, dada la escasa población asentada en la Villa durante aquellos años y mucho menos con el dinero suficiente para pagar aquel supuesto privilegio.

Este es entonces el segundo cementerio de la Villa, demostrado está que era del ancho de la plaza y tenía su fondo más allá de la calle Ancha.

Por el año 1805 se prohíbe las inhumaciones en los templos y sus alrededores y se recomendó que se hicieran cementerios apartados de las poblaciones. El tercer cementerio se estableció aproximadamente por donde hoy pasa la calle Ancha, detrás de la iglesia. En el año 1814 o 1815 se construyó el cementerio fuera del pueblo, en terrenos donados por el Marqués de Monte Hermoso, ubicado donde hoy está la escuela primaria Domingo Lence Novo. De la calle Ancha hasta el cementerio existía un callejón cubierto por una frondosa vegetación.

En su inicio el cementerio no tenía muros, los cuales se construyeron más tarde para contribuir a la seguridad del lugar. En 1855 se amplía el cementerio y se reparan sus muros. Este camposanto se utilizó hasta 1924, quedando clausurado y fue demolido en 1947. Durante mucho tiempo esta zona fue llamada como Cementerio Viejo.

El cuarto y último cementerio es el que actualmente el pueblo conoce y utiliza. Se encuentra ubicado en la carretera que conduce al municipio Güira de Melena.