Tony Taño en el Ariguanabo

Tony Taño. Foto: InternetTony Taño. Foto: InternetAriguanabo ha sido punto de encuentro: encuentro de labores y saberes que se funden y enriquecen. La presencia aquí de importantes personalidades influye decididamente en el curso de su historia y su cultura. Así es el ejemplo del compositor, director orquestal y arreglista Tony Taño, que nacido en Caimito, en 1938 y fallecido recientemente, tuvo vínculos indisolubles con San Antonio de los Baños.

 

Al llamado de Tony Taño, muchos excelentes instrumentistas y músicos ariguanabenses integraron las agrupaciones dirigidas o fundadas por él desde la década de 1960: la orquesta del ICRT, la del Cabaret Tropicana, las de la EGREM o simplemente, la del Festival de Varadero (en sus dos primeras versiones).

 

Son antológicos sus arreglos del mejor repertorio cubano que llevaron a giras internacionales a la soprano María Eugenia Barrio o el tenor Rodolfo Chacón, entre otros intérpretes del Ariguanabo. Es insospechado el aporte en orquestaciones y grabaciones realizado por Taño en tanta música que escuchamos a diario, incluso de voces y agrupaciones extranjeras.

 

Como compositor, su melodía más recordada es La batea, criollísima e insinuante que  se bailó en Europa y las Américas, interpretada por el grupo chileno Quilapayún, el salsero puertorriqueño Tito Rodríguez, hasta la agrupación española Fórmula V. En Cuba el tema fue conocido a través de los Hermanos Bravo.

 

Pero esta es solo una muestra. Su labor creativa más poderosa ha de buscarse en el cine, donde compuso la música de filmes como El Huésped, Manuela, De tal Pedro tal astilla, Vals de La Habana Vieja y Un día en el solar, calificada por muchos como la joya del cine musical en Cuba.

 

Sin dudas, el talento y el arte de Tony Taño acompañan también a nuestro San Antonio de los Baños.