Reconcentración de Weyler: estrategia represiva de exterminio masivo

reconcentrado-4-highEl holocausto cubano es uno de los episodios más dolorosos de la historia de América Latina y del mundo La Historia de Cuba atesora considerables  hechos  colmados de  patriotismo y triunfos, unidos a  pasajes de injusticias y horrendos crímenes, perpetrados por el colonialismo español y los diferentes gobiernos de turno que le sucedieron antes de 1959.

Uno de los episodios más pavorosos ejecutados por el régimen hispano contra la población civil cubana, fue la denominada Reconcentración de Weyler, - desde febrero de 1896, hasta marzo de 1898-, que impuso  castigo y  crimen al  pueblo.

Este hecho se recuerda con dolor y  tristeza, por los numerosos campesinos reconcentrados en los poblados  quienes  fueron víctimas de la  drástica política militar represiva e inhumana  dictada por las máximas autoridades españolas en la Isla, y dirigida  por el Capitán General, Valeriano Weyler y Nicolau.

El objetivo de esa estrategia hostil, aniquiladora y sumamente cruel, era impedir  todo suministro de alimentos, información o cualquier ayuda de los pobladores rurales al Ejército Libertador que ganaba terreno en la lucha contra España.

La villa de San Antonio de los Baños, como muchas otras del resto del país,  sufrió las consecuencias de la reconcentración.

Considerables grupos de campesinos fueron  desalojados  de sus viviendas y pertenencias, que resultaron calcinadas por el fuego intencionado del ejército hispano para impedir que fueran utilizadas por los mambises.

El  traslado forzoso de los civiles del medio rural a la ciudad ariguanabense,  controlada  por las tropas regulares españolas, devino  que los concentrados deambularan descalzos, semidesnudos y hambrientos por las calles, por no tener  lugar de alojamiento, y encontrarse  los principales sitios del pueblo a disposición del  ejército.

El  Hospital Civil Cruz Roja y los inmuebles de los colegios de la villa, fueron habilitados por el comandante militar para la atención a los soldados ibéricos enfermos o heridos. Asimismo, el  edificio del Casino Español se convirtió en el Estado Mayor de los voluntarios, y en el local del Círculo de Artesanos se agruparon  los miembros del cuartel.

Ante la inexistencia de refugios, unos pocos reconcentrados  se guarecían en los cobertizos  y otros sitios que encontraban, pero la generalidad  dormía a la intemperie amontonada en rincones y solares yermos. Eran mal alimentados con una sopa de consumo público, distribuida  una vez al día por  la  Cruz Roja.

Más de 1000 niños se hallaban desamparados sin familia, y una gran parte de ellos falleció  de Paludismo. En San Antonio de los Baños, casi 7000 personas murieron de hambre, enfermedad, hacinamiento, y  por vivir en  nulas condiciones higiénicas durante los dos años de la  reconcentración de Weyler.

Esa  política de la administración colonial española impuesta a Cuba, se inscribe en la historia nacional como uno de los hechos más brutales e inhumanos contra la población civil cubana.

A pesar de la crueldad y los estragos causados por la  medida, Weyler no pudo frenar el desarrollo de la guerra. El Ejército Libertador adoptó  nuevos métodos de subsistencia y continúo la lucha por la independencia de la Patria.

La Reconcentración que aplicó la metrópoli  los últimos años de dominio español en la Isla, exacerbó el  horror, la injusticia y la muerte, a la vez que dejó huellas  en la  familia y la sociedad cubana, y sus efectos perduraron  hasta la etapa republicana.


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