Por el caudal de la vida

Río Ariguanabo. Foto: Luis Alberto DHRío Ariguanabo. Foto: Luis Alberto DH Datos avalados por estudios científicos demuestran que hoy el clima en Cuba es cada vez más cálido y extremo. Incrementan las fuertes inundaciones costeras, la Isla es más vulnerable ante la ocurrencia de huracanes y se percibe un aumento del nivel del mar, mientras para el futuro se prevé que estas aguas avancen 27 centímetros para 2050 y 85 para 2100.

Son estos antecedentes los que alarman a las autoridades gubernamentales de la nación y le obligan a extremar medidas para tratar de minimizar las consecuencias del cambio climático; para ello quedó aprobado por el Consejo de Ministros, el 25 de abril de 2017, la Tarea Vida, un plan del Estado inspirado en el pensamiento del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro cuando expresó en la Cumbre de La Tierra en Río de Janeiro que "... Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre..."

Con este plan se proyectan 5 acciones estratégicas y 11 tareas en la que se presenta una primera identificación de las zonas y lugares priorizados, sus afectaciones y las acciones a acometer, las que pueden ser enriquecidas durante su desarrollo e implementación.

A los ariguanabenses nos toca muy de cerca el río que le da nombre a su gente y que constituye un patrimonio social cultural y ambiental que por años es centro de análisis para especialistas y otros que se unen a la causa de eliminar todo cuanto produzca suciedad y contaminación. Analizar los hechos que provocan su triste retroceso ya la conocemos: la mano del hombre, a quien no le interesa el futuro de sus aguas.

En mi opinión, considero que a esta altura y a pesar de los diagnósticos que demuestran la situación del Río Ariguanabo urge la aplicación de medidas que no se queden en el imprescindible hecho de convocar un día al pueblo y realizar un saneamiento. Se debe ganar en protagonismo, buscar que las organizaciones e instituciones encargadas de su cuidado hagan sentir el peso de la ley si es necesario en el caso de aquellos inescrupulosos que lo ven como un basurero; gestionar los mecanismos y recursos de los sistemas de tratamientos de residuales y sobre todo ganar en cultura ambiental.

Como dijera una colega la realidad es dura y hay quienes todavía no toman conciencia de esta situación y continúan agravándola. No se trata de invertir altas cifras monetarias en el río -aunque si fuera esa la vía pues corresponde- pero me llama la atención un término: OLVIDO... ¿acaso el Río Ariguanabo, el de San Antonio de los Baños está en el olvido? Pensemos que no, y aun cuando la acertada Tarea Vida es una prioridad del Estado Cubano para zonas determinadas creo que sería provechoso aplicarla en un lugar maravilloso y rico en leyendas como este.

A muchos nos duele lo que sucede con el símbolo por excelencia de la Villa del Humor, pero juntos tenemos que darle vida... ¿cómo? -ya sabemos. Lo dijo el Comandante Fidel, lo dicen las organizaciones dedicadas al cuidado del medio ambiente y lo dicen los días, porque en la Tarea Vida se encuentra "la voluntad política de actuar frente a este complejo fenómeno que es el cambio climático."