Hablemos sin manchas

La lectura es esencial para enriquecer el lenguaje. Foto: InternetLa lectura es esencial para enriquecer el lenguaje. Foto: InternetEn la segunda mitad del siglo XX se desarrolló un interés particular por la comunicación, situación que se manifestó de distintas maneras en los diversos campos de las ciencias sociales. Dentro de la comunicación el lenguaje atrajo la atención de filósofos, psicólogos, lingüistas y docentes de todo el mundo.

Como expresó el lingüista cubano Sergio Valdés Bernal: ´´El surgimiento del lenguaje humano y su evolución está indisolublemente unido al desarrollo de la sociedad. Hoy no se duda respecto de que el lenguaje es un fenómeno natural y que, a su vez, es un hecho histórico- social. En fin, el lenguaje es producto del trabajo, del trabajo en colectividad (...).’’

El interés por conocer acerca del lenguaje corre paralelamente con el de encontrar las vías más eficaces para lograr un verdadero desarrollo de la lengua materna, que inevitablemente debe atravesar por un proceso de aprendizaje. De ahí la necesidad de fomentar un uso correcto del idioma que se habla, en nuestro caso el español.

En el mundo se hablan más de seis mil idiomas. El español, nuestra milenaria lengua, es uno de los más hablados. Según el prestigioso Instituto Cervantes, en el año 2025 sus hablantes sobrepasarán los quinientos millones. El español es la lengua oficial en 21 países y su defensa más que una realidad es mantener la identidad que nos caracteriza.

Todos sabemos que el lenguaje nos sirve para relacionarnos con los demás miembros de la sociedad, comunicar nuestras ideas y sentimientos, para expresar lo que pensamos y queremos. Es importante recordar que el idioma constituye, además de un importante componente de la nacionalidad, una poderosa herramienta de trabajo y un elemento esencial en el aprendizaje.

Pero no siempre las personas hacemos un adecuado uso del español, ese que nos legaron nuestros antepasados y que se enriqueció con la mezcla de culturas que caracterizó a la población cubana desde su origen. Digo hacemos, pues considero que a cualquiera se le escapa algún error al expresarse. Lo que sí no debe hacerse costumbre es el empleo de frases que traslucen definitivamente cualquier comunicación, esas que comúnmente escuchamos a diario.

El lenguaje refleja, ante todo, nuestro grado de cultura y educación. Para hacer un dominio de él la lectura ayuda mucho, no importa el texto, con que nos guste y entretenga es más que suficiente, eso sí debe hacer buen uso de la gramática o por lo menos intentarlo. Hagamos del idioma español nuestra bandera, extendamos su uso correcto, hablemos sin manchas.