El control fortalece la disciplina.
Altas cifras destinará el Estado para el Presupuesto del 2018 que pretenden sustentar los servicios sociales de la población y de las esferas productivas además de financiar la continuidad de las acciones de recuperación, fundamentalmente en las viviendas, luego del paso del Huracán Irma y eventos meteorológicos anteriores.
Hoy en nuestro habitual espacio para el comentario le invito a tocar algunos puntos vitales que garantizarán el mejor uso del presupuesto y las condiciones que en la actualidad someten a que la Nación realice un esfuerzo sobrehumano debido a la cruel política de bloqueo impuesta por el Gobierno de los Estados Unidos.
Comencemos diciendo que los ingresos presupuestarios responden a los niveles de actividad proyectados por el Plan de la Economía, en el que cuentan las reservas existentes tanto en el sector empresarial como en las formas de gestión no estatal cumpliendo con la máxima de satisfacer las necesidades sociales, en especial el bienestar material, espiritual, cultural, entre otras prioridades. También existen gastos destinados a financiar la producción que eleve el Producto Interno Bruto y genere nuevos ingresos al propio presupuesto. Dichas prioridades responden a la sostenibilidad que persigue Cuba para potenciar exportaciones y disminuir las importaciones.
Tratando un poco más de cerca el presupuesto, no sería incierto plantear que todos somos acreedores de los beneficios sociales, aunque en ocasiones no satisfacen las necesidades por la falta de recursos, pero también por la corrupción y negligencia en su aplicación práctica como señaló la Asamblea Nacional del Poder Popular. Es una realidad el ahorro y alcanzar las potencialidades de eficiencia para evitar pagos sin respaldos productivos y pagos excesivos a las formas de gestión no estatal. Planificarse y ejecutar las utilidades con la mayor objetividad posible así como prestar especial atención al uso de los portadores energéticos son del mismo modo acciones que reflejan un mejor uso de estos.
La Salud Pública y la asistencia, educación, administración pública, seguridad, cultura y deporte son los principales eslabones en los gastos de la actividad presupuestada pero para que el pueblo perciba una vez más sus avances corresponde actuar con disciplina tal y como llama la Revolución. Año difícil, con una compleja coyuntura económica, agravada por el bloqueo como antes mencioné será el 2018. Exigir que cada cual cumpla y cuide lo asignado y respete el enorme esfuerzo que realiza el Parlamento en función del pueblo es una obligación que no entiende de arbitrariedades y mucho menos de errores.