Francisco Puig y de la Puente, conocido por el seudónimo de Julio Rosas, fue un escritor destacado de la literatura cubana del siglo XIX.
Nació en La Habana en 1839, y residió casi la mitad de su vida, hasta sus últimos días, en el municipio de San Antonio de los Baños, en la actual provincia de Artemisa.
Más de una centuria ha transcurrido desde que murió en 1917, olvidado en la miseria, y en un cuartucho de la villa ariguanabense.
Sus obras de tema antiesclavista, sobresalieron por el contenido, forma y estilo de los escritos en varios órganos de prensa de la época, tanto locales y nacionales, como en España. En el continente europeo trabajó en varios periódicos y revistas hispanas.
En Cuba, su actividad literaria comenzó en La Habana, en el periódico “El Contribuyente”, que reprodujo su novela “Flor del corazón”, relacionada con la vida de los aborígenes. Otros textos del mismo género son “La choza de Julia”, “El mulatico Julio”, y “La campana del ingenio”, en la cual denunció los horrores de la esclavitud en las haciendas azucareras.
El semanario habanero “La razón”, entre otras muchas publicaciones, apreciaron su empeño de divulgación abolicionista, y de artículos sobre contenidos políticos, históricos, y costumbristas.
Julio Rosas fundó en San Antonio de los Baños el periódico “Honor de Cuba”, y dirigió el semanario literario “La joven Cuba”, y el periódico “El Ariguanabo”. Publicó más de diez novelas con temas abolicionistas; y editó los trabajos: “Amor a la Patria” y “Un paseo por el río Ariguanabo”. Al morir, dejó inéditas la biografía de Salvador Cisneros Betancourt, y una parte de los ocho tomos de su novela “El café azul”, la cual pensó publicar con el sobrenombre: “Un Filántropo Abolicionista”.
Su trayectoria profesional, igualmente incluyó discursos políticos en el Círculo de Artesanos de la localidad, en veladas y conmemoraciones patrióticas.
El hijo adoptivo de San Antonio de los Baños, ejerció el magisterio en esta ciudad. Fundó en compañía del colega Juan Cantalapiedra, la escuela nocturna gratuita “La Luz”, para la instrucción de niños y adultos negros. Creó un colegio en la comunidad rural El Valle, y otro en el área urbana del municipio. Se desempeñó como profesor de la primera escuela pública de la localidad, nombrada Santa Cristina, y en otras que asumieron como objetivos la instrucción y la difusión del conocimiento. Julio Rosas, logró concretar una notable obra educativa, cualidad que le mereció el calificativo de: “el maestro de la juventud ariguanabense”.
Francisco Puig y de la Puente, alias Julio Rosas, se opuso al régimen colonial español y participó en actividades conspirativas contra la metrópoli. Sus opiniones morales, el pensamiento político contra la esclavitud, y la excepcional obra literaria comprometida con la causa independentista, condicionaron su exilio, desde donde contribuyó a la organización del Partido Revolucionario Cubano.
En el año 2005, la Comisión de Asuntos Históricos del Partido Comunista de Cuba en San Antonio de los Baños, acordó el nombre de Julio Rosas, para la biblioteca municipal. La proposición fue aprobada por consenso de los delegados a la Asamblea Local del Poder Popular.
Con esta designación, se minimiza el olvido inmerecido para con Julio Rosas y se salda una deuda de gratitud con el insigne patriota, escritor y educador, a quien evocan sus coterráneos y lo rememorarán por siempre.