José Febles Pérez. Foto: Archivo ACRC
El 19 de enero es una fecha fatídica en la historia del municipio de San Antonio de los Baños, en la actual provincia de Artemisa. Ese día de 1983, murió el Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) José Febles Pérez, en un accidente aéreo al sur de la entonces provincia de La Habana. La contingencia sucedió cuando conducía un MIG-23 en una compleja maniobra de combate. Como homenaje, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana 02-14 del Consejo Popular Este Urbano de la localidad, lleva su nombre.
Pudo conjugar el deber de combatiente y la capacidad de comprender a las personas en sus variados matices. Esto lo logran quienes tienen un sentido cabal de lo humano como lo primero y más importante, que debemos defender los revolucionarios.
José Febles Pérez nació el 19 de marzo de 1942 en Arroyo Naranjo, en La Habana, en medio de la pobreza y las desigualdades sociales sufridas por la mayoría del pueblo en esa época.
Temprano se incorporó a trabajar junto a su familia, y con gran esfuerzo estudiaba. Igualmente, comenzó a forjar sus pensamientos que lo identificaron con las ideas socialistas.
No fueron pocos los contextos después del primero de enero de 1959 que pondrían a prueba la fortaleza de los ideales que defendía siempre con la misma línea de pensamiento y convicciones.
Al triunfo de la Revolución, no había cumplido los 17 años cuando se incorporó a la Asociación de Jóvenes Rebeldes, organización en la que participó de modo activo en las tareas, entre ellas escalar el Pico Turquino en cinco ocasiones.
Siempre mantuvo una actitud destacada en las tareas de las organizaciones políticas, primero como militante de la Unión de Jóvenes Comunistas y después en las filas del Partido Comunista de Cuba.
Fue elegido para cursar estudios en la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de donde egresó como piloto de combate.
A su regreso a Cuba se incorporó a la base aérea de Holguín y luego a la de San Antonio de los Baños. Aquí, perfeccionó su entrenamiento militar y ganó las categorías de Piloto de Primera Clase, Maestro de Combate Aéreo, Instructor de Pilotos y Jefe de Escuadrón de Cazas.
Sustentó un firme apoyo en la preparación combativa y política, la técnica de armamento, la superación cultural y en el cumplimiento de las misiones internacionalistas en Etiopía y la República Popular de Angola.
Su abnegada actitud en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y destacado cumplimiento de las misiones confiadas por la dirección del país, avalaron su grado de Teniente Coronel, y las Medallas: Servicio Distinguido en las FAR, Internacionalista de Primera Clase, y la de Cuba-Angola.
En las ideas y actuar consecuente del teniente Coronel, José Febles Pérez, se puso de manifiesto su conducta de revolucionario, capaz de trasmitir optimismo, confianza en el futuro, y voluntad para persistir en un objetivo.

