No habrá bloqueo que impida nuestro desarrollo

Bloqueo El bloqueo norteamericano impuesto a Cuba constituye un tema de profundo dominio para todo cubano, pues durante más de 50 años hemos sido víctima de sus consecuencias. Este cerco es la expresión más elevada de una política cruel e inhumana, carente de legalidad y legitimidad, y deliberadamente diseñada para provocar hambre, enfermedades y desesperación en la población cubana.

Lejos de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra la República de Cuba, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido en vigor las leyes, disposiciones y prácticas que le sirven de sustento. Además, se han continuado reforzando los mecanismos políticos, administrativos y represivos para su instrumentación más eficaz y deliberada.

El término bloqueo significa cortar, cerrar, incomunicar con el exterior para lograr la rendición del sitiado por la fuerza o por el hambre. Eso ha pretendido el gobierno estadounidense al perseguir el aislamiento, la asfixia, la inmovilidad de Cuba, con el  propósito de ahogar a su pueblo y llevarlo a claudicar en su decisión de ser soberano e independiente.

Los efectos del bloqueo se traducen en carencias diarias. La educación, el deporte y la cultura muestran afectaciones en el proceso de aprendizaje, la investigación y el trabajo científico de estudiantes y profesores en general, así como la adquisición de suministros de un grupo importante de las materias primas, materiales, herramientas, equipos de trabajo e implementos deportivos.

De igual manera en la salud con la imposibilidad de adquirir medicamentos vitales, la industria alimenticia, la ciencia y la tecnología, la industria azucarera, el turismo, las comunicaciones y la informática, el sector de la construcción, el comercio exterior y la inversión extranjera, el transporte y otros sectores implementan acciones para contrarrestar el efecto de esta política injusta y hostil.

Si bien es cierto que el bloqueo es un freno al desarrollo pleno de la nación, los cubanos hemos sabido sobreponernos. Incluso, contamos con el apoyo de muchas naciones que lo condenan cada año en la Organización de Naciones Unidas. El tiempo ha pasado, el bloqueo se mantiene, pero Cuba no se doblega, busca soluciones y comparte lo que tiene.

Entonces, si el pueblo cubano continúa trabajando por mantener las conquistas, con el espíritu y el optimismo de siempre, bajo la guía de nuestros dirigentes y la Revolución sigue adelante, ¿habrá bloqueo que impida nuestro desarrollo?