Una victoria del pueblo. Foto: Tomada de Internet.
El primero de enero de 1959 un grupo de ariguanabenses encabezado por Ubaldo García Morales, conocido como Vallín, se encontraba en espera de un guía que los condujera a la Sierra de los Órganos para incorporarse al Frente de Pinar del Río. Al conocer de la huida del tirano Fulgencio Batista regresan de inmediato a San Antonio de los Baños. Sobre cómo recibió el pueblo ariguanabense el triunfo revolucionario les comentaré hoy.
Aquel primero de enero de 1959 fue inolvidable para quienes lo vivieron. No solo en San Antonio de los Baños, sino en el país entero. Apenas el pueblo ariguanabense supo de la huida de Batista y su camarilla, se lanzó a la calle a celebrar el triunfo de la Revolución. La policía y los soldados se habían reagrupado en el Cuartel de la Guardia Rural. Las Milicias del 26 de julio encabezadas por Vallín, se dieron a la tarea de recolectar armas en los pueblos cercanos de Vereda, Ceiba y Alquízar para hacer frente a los soldados que aun no se rendían. Para ello establecen su cuartel en el local de la Juventud Católica, al costado de la iglesia y sitian el Cuartel de la Guardia Rural.
Desde la Comandancia General, en la Sierra Maestra, Fidel realiza el llamamiento al pueblo de Cuba y a los trabajadores a la huelga revolucionaria para el 2 de enero, apoyando así a la lucha revolucionaria y garantizar la victoria total de la Revolución. El pueblo ariguanabense se sumó a ella para consolidar el triunfo definitivo. Desde el balcón del Ayuntamiento varios oradores llamaron a la Huelga General bajo la consigna de: ¡REVOLUCION SÍ, GOLPE MILITAR NO! A partir del triunfo de la Revolución comenzaría en nuestro municipio, al igual que en el resto del país, una nueva etapa, pues se había logrado la verdadera independencia nacional.