Anamú en plena restauración. Fotos: Arletys González
Entre el frescor de la mañana, invitándome a una taza de café en la sala de su casa en San Antonio de los Baños, Anamú, artista de la plástica ariguanabense, accedió a esta entrevista con respecto a su trabajo durante el año 2017.
¿Qué eventos contaron con el trabajo del artista de la plástica Anamú durante este 2017?
En esta etapa he tenido grandes cambios, poca calle y mucho trabajo. Lo primero es que no laboro para un evento específico, sino que desarrollo mis temas y cuando llega algún evento que tiene afinidad con mi creación, pues ahí sale mi resultado. He tenido muchas ideas nuevas y no he dejado que se escapen, las he plasmado en tela, en papel, en cartulina y voy guardando y así hago mi buena recolecta de trabajos que realmente disfruto y me gustan. Participé en uno de los salones que convocó el Museo del Humor, estuve también con una exposición en el Círculo de Artesanos, donde se realiza una promoción a la obra de todos los artistas del municipio. También expuse una pequeña muestra en La Habana.
Anamú durante la apertura de una de sus muestras en el cine teatro ariguanabense
¿Cuál considera que fue una de las faenas más importantes este año?
La restauración, a la cual me dedico. Tuve la oportunidad de restaurar el busto de Antonio Maceo que está ubicado en el reparto La Ceiba, que precisamente está incluido en el recorrido que hicieron con el cuerpo de Antonio Maceo hasta llegar al Cacahual. Frente a este busto se hace la actividad de los Generales camino al Cacahual y entonces tuve el privilegio de hacer la restauración en diciembre del 2017. Además realicé un trabajo de restauración también en el municipio de Artemisa a otro busto de Antonio Maceo.
¿En qué está enfocada su creación actualmente?
Estoy haciendo un vuelco, no sé si para la derecha o para la izquierda, pero estoy en la tridimensionalidad de la pintura que es bidimensional.
¿Puede explicar en qué consiste?
Me llamó la atención que de tanta tela que uno pierde cuando hace un cuadro, siempre se muestra la cara frente a nosotros y me puse a pensar una vez que había recogido una exposición de mis cuadros y los tenía aquí puestos en la sala y dije: ¡cuánta pérdida de materiales!. Comencé a trabajar y a formularme la idea de cómo llenar ese espacio, hacerlo más interesante ¿por qué siempre la pintura por delante? ¿y la espalda? En nosotros, los seres humanos es tan interesante tanto el frente, como la espalda y eso es lo que quiero hacer con mi obra. La historia en mis cuadros comienza por una cara pero continúa por la otra y por supuesto, cambiará la forma de exponerlos, porque los cuadros no irían contra la pared sino colgados, porque tienen lectura de un lado y de otro.
¿Dónde podemos encontrar ahora mismo a Anamú?
Ahora mismo estoy en una etapa maravillosa que volví a retomar, que es la educación. No solo nutro a las personas del conocimiento que han puesto en mí los profesores sino que a la vez ellos, mis alumnos, son una nueva fuente para mis creaciones. Trabajo como instructor de arte en la escuela primaria Julio Pérez, aquí en San Antonio de los Baños. Es un regalo que me han hecho. A partir de ahí he tenido que retomar lo que a veces tenía como olvidado, la herramienta que utilizaba, he tenido que retomar eso y ponerlo en práctica. Porque siempre los niños te refrescan y te obligan a poner más claridad en los conocimientos y en los conceptos artísticos actuales. Porque ya en el arte no podemos seguir llevando las técnicas y las propuestas, por ejemplo, que yo mismo recibí en mi época cuando estudiaba en San Alejandro.
Ahora ahí estoy, preparando exposiciones con los niños, hicimos una que estuvo muy interesante “Yo soy Fidel” dedicada a nuestro Fidel Castro. Ahora nos preparamos para el evento más importante que hay de las artes plásticas en la educación que es “De donde crece la palma”, concurso dedicado a José Martí, a la cubanía y en fin a lo que somos, a Cuba.