El derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a la cultura y al deporte fueron premisas de la sociedad cubana. Foto: Tomada de internet
Con el triunfo de la Revolución Cubana, el primer día del año 1959, cambió el estatus de las grandes masas desposeídas, con el desmoronamiento de la añeja filosofía de beneficiar a un reducido grupo con el poder económico y político.
A partir de entonces, el gobierno revolucionario cubano erigió las bases de las transformaciones económicas, políticas y sociales, bajo la certera conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder de los acontecimientos que motivaron a hombres, mujeres, estudiantes, campesinos, trabajadores y obreros a emprender el camino por un destino mejor.
Protagonizar la justicia fue la vía para garantizar a los ciudadanos el ejercicio pleno de sus derechos. La administración pública fue saneada y se confiscaron los bienes malversados.
Una de las primeras medidas de beneficio social fue la Ley de Reforma Agraria, que proscribió el latifundio con la nacionalización de la propiedad de la tierra, y su entrega a decenas de miles de campesinos.
Le siguieron otras acciones, entre estas la Campaña de Alfabetización que en poco más de un año convirtió a Cuba en el primer territorio libre de analfabetismo en América.
La reforma urbana, y el derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a la cultura y al deporte también fueron premisas de la sociedad cubana, que por vez primera, tuvo un gobierno que se dedicó a eliminar los perjuicios heredados de la seudorrepública.
El gobierno revolucionario recurrió a la ideología de la acción y la entrega al pueblo. Instauró un sistema de salud pública con uno de los más bajos índices de mortalidad materna e infantil en el mundo.
Con salud y educación gratuitas, con leyes y políticas de Estado que velan por la ciudadanía y sus derechos civiles; la Revolución garantiza a cientos de miles de cubanos de origen humilde que se formen como médicos, abogados, maestros, ingenieros, técnicos medios, u obreros calificados, algo impensable antes de 1959.
La revolución guiada por Fidel, viabilizó la emancipación de la mujer con igualdad de derechos, y oportunidades, la seguridad social, y la atención a niños, adultos mayores, personas discapacitadas y otras que la requieran.
A Fidel le debemos la unidad de la nación cubana en el enfrentamiento a la oleada contrarrevolucionaria. La creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, y otras organizaciones constituidas con posterioridad, posibilitaron una participación más amplia del pueblo en la defensa de la Patria.
Fidel realzó el internacionalismo y con él, la certeza de que otro mundo mejor es válido si existe voluntad política.
Si Patria es Humanidad, Socialismo es justicia, es humanismo. Cuba es reconocida mundialmente por sus programas sociales y por demostrar, que resistir es posible y necesario.
Muchos se preguntan, ¿cuál es el secreto de esta pequeña Isla del Caribe, que tiene logros en todos los sectores de la sociedad, y demuestra a escala internacional, que otro mundo mejor es posible? No hay enigmas, sólo la realidad de nuestra historia, y el ejemplo de Fidel, y de la Revolución Cubana en la defensa incondicional de las conquistas sociales con la consagración del pueblo.
Escuche en audio la reseña, en la voz de la locutora Magaly Pérez.