Fidel y la educación cubana

Fidel trasmitió sus conocimientos y experiencias a varias generaciones de cubanos. Foto: Tomada de internet Fidel trasmitió sus conocimientos y experiencias a varias generaciones de cubanos. Foto: Tomada de internet Fidel Castro Ruz es un ejemplo a seguir por cada hombre en todos los tiempos. El pensamiento y el legado de nuestro eterno Comandante en Jefe, tienen alcance universal.

La educación cubana asentó sus bases con el triunfo de la Revolución como proceso social y derecho de cada ciudadano en el país, gracias a la proyección de Fidel en cuanto a la alfabetización y educación general de todo su pueblo. A la educación cubana corresponde preservar el legado y pensamiento del líder histórico de la Revolución.

El Primer Vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que para lograrlo es necesario estudiar, comprender y enriquecerlo con la actividad práctica. Las universidades cubanas tienen una alta responsabilidad con la continuidad de la Revolución, pues una parte de quienes decidirán el futuro de la Patria están hoy sentados en sus aulas, por ello la necesidad de formar un profesional competente y comprometido con la Revolución y tener un claustro revolucionario de excelencia que responda al impacto económico y social de la educación cubana.

Considero oportuno buscar en cada momento la forma de mantener vivo el legado de Fidel desde las aulas, en cada acto cotidiano de la propia escuela, en cada posibilidad de crecimiento de cada niño, en cada frase que se recuerde de Martí. Porque Fidel, el que muchos tuvimos la dicha de conocer, era un martiano de nacimiento, nos enseñó a amar al Apóstol, a preservar sus ideas, a creer en el mejoramiento humano.

Hoy cuando la vida nos pone como reto vivir con el recuerdo del eterno amigo, hermano y padre Fidel, debe ser una tarea de primer orden mantener vigente la educación que con mucho esfuerzo y dedicación se ha fortalecido durante muchos años de Revolución.

Hoy más que nunca la educación cubana debe continuar su tarea formadora desde la cuna y hasta los últimos días de cada cubano, porque únicamente así, estaremos en correspondencia con el legado de la Revolución que nos regaló Fidel.