La vida útil del equipamiento y el mobiliario clínico, depende tanto del cuidado de los pacientes como del personal de la salud. Foto: Tomada de internet
El uso eficiente de los recursos conlleva un servicio con calidad en la salud pública, una de las prioridades de este sector en el territorio ariguanabense.
El ahorro energético y el cuidado de los equipos son necesarios en cada uno de los servicios que se brindan a la población, ya sean los equipos de ultrasonidos, rayos x, de medición de la vista, los microscopios, así como las torundas, aplicadores e insumos quirúrgicos.
La rotura o mal cuidado pueden atentar contra su uso para diagnósticos futuros. Cada pieza para enmendar una rotura puede ser -y de hecho lo ha sido- un problema para el personal de la salud. Saquemos cuenta de a cuánto puede ascender la rotura de un equipo o la compra de una pieza. Es por ello que la participación de los técnicos de electromedicina en cada fórum de ciencia y técnica aporta inicialmente la posibilidad de encontrar una solución al problema que se presenta.
El uso eficiente es la demostración de la responsabilidad que se debe tener con los recursos como la manipulación correcta de las jeringuillas y otros instrumentales médicos. Y si hoy el bloqueo se empeña en entorpecer los servicios médicos a través de la restricción de los recursos necesarios para un mejor servicio, la respuesta rotunda es además de atender al paciente con la calidad que se requiere, cuidar como a la niña de sus ojos lo poco que tenemos para lograr su uso en bien de todos.

