Todos los medicamentos son peligrosos en la automedicación. Foto: Tomada de internet
Ayer con motivo de las festividades por el fin de año, mi vecina Caridad estaba con trastornos estomacales y otra de mis vecinas le dijo: “Tómate un sulfaprin y te acordarás de mí”. Pensé que no era correcta la indicación y le dije: ''María, no es bueno automedicarse, si no eres especialista mejor consulta a un médico''.
Escenas como estas se repiten a diario en cualquier hogar de mi país. Ella refleja la solidaridad de los cubanos cuando alguien necesita de nuestra ayuda, pero… en asuntos de medicamentos, la cosa es muy distinta y debemos pensar antes de ingerir cualquier píldora que pensamos será la solución a nuestro malestar. En muchas ocasiones es peor el remedio que la enfermedad.
Automedicación es la utilización de medicamentos por iniciativa propia sin ninguna intervención por parte del médico, ni el diagnóstico de la enfermedad, ni la prescripción o supervisión del tratamiento. Automedicarse es un hábito común en nuestra sociedad y no está exento de riesgos. En aras de resolver nuestras dolencias, utilizamos medicamentos para el dolor de cabeza, problemas gástricos, tos y alergia, entre otros.
Sin embargo, no todo es malo en este sentido, pues una automedicación responsable puede ser conveniente si se utiliza para tratar síntomas menores como el dolor, la fiebre, la acidez de estómago, el resfriado y otras tantas durante un tiempo limitado.
Lo que sí es peligroso y se hace frecuente es la toma de antibióticos sin prescripción médica ante la sospecha de una infección. Estos no se deben tomar nunca por propia iniciativa sin la supervisión de un médico, porque tienen, como otros medicamentos, efectos adversos en el organismo.
Después de indagar sobre los riesgos que conlleva automedicarse, supe que provoca toxicidad, falta de efectividad, dependencia o adicción, enmascaramiento de procesos clínicos graves. Interacciones con otros medicamentos o alimentos que la persona esté tomando y hasta puede existir una potenciación o una disminución del efecto del medicamento. Por tanto le aconsejo: no se automedique y antes de hacerlo, reflexione.

