El recién Festival de Nuevo Cine Latinoamericano nos trajo a San Antonio de los Baños varias sorpresas. La más importante fue el reconocimiento de los jefes de Estado y Gobierno de Iberoamérica a la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV).
No es mera cuestión de nombres ni geografía que se asocian a la escuela con el Ariguanabo. Es que sus trabajadores son de aquí, el sitio donde más se filma en Cuba y los estudiantes buscan escenas, la comunidad donde se vinculan hace 31 años profesores de todo el mundo y las manos que ayudaron a levantar ese centro, esa “utopía”, como le llamaron Fidel, Fernando Birri y Gabriel García Márquez. No se aprecia esta relación en toda su magnitud e intensidad, ni sospechamos que San Antonio de los Baños es pieza clave en el mosaico cultural iberoamericano.
En países como Costa Rica o Guatemala, donde hubo películas, pero no cinematografía, o en naciones que ni soñaban realizar su primer filme, como San Vicente y las Granadinas, Belice o Barbados, hoy la realidad es otra gracias a la Escuela Internacional de Cine y Televisión. Pero no es todo. La visión de lo iberoamericano, de nuestra realidad e historia, de nuestra cultura y pueblos nacidos del mestizaje, crece y se convierte en conciencia y razón de ser de nuestro cine.
A la par se va formando un público ávido de ver el arte nuestro, que conoce sus obras y dialoga con sus creadores. Esto rompe con los esquemas coloniales y la cultura hegemónica, cuya industria nos habitúa a un arte empeñado en demostrar la grandeza, riqueza y maravillas de los países imperiales y la mendicidad, pequeñez y falta de solución de estas antiguas colonias. El cine, la música y las modas de consumo son las armas de la guerra cultural permanente contra el tercer mundo, y en especial Latinoamérica. La EICTV ha sido sembradora de conciencia y energías para un nuevo arte propio y liberador.
Los presidentes del hemisferio, reunidos en Colombia, en noviembre de 2016, reconocieron la labor de esta escuela “como un centro de formación y excelencia al servicio de creadores y realizadores vinculados a la industria cinematográfica y a la televisión Iberoamericana”.
Seamos realistas, con este reconocimiento, San Antonio de los Baños se enorgullece y se honra, porque la Escuela Internacional de Cine y Televisión tiene savia del Ariguanabo.

