Marta Santa Cruz Mendiola. Foto: Adian Acevedo R/A
Marta Santa Cruz Mendiola nació en el habanero municipio de San Miguel del Padrón el 6 de noviembre de 1948. A sus 69 años y en el marco de la jornada del educador rememora aquellos días de 1961, ''Año de la Educación'', momentos cruciales en el desarrollo de la Campaña de Alfabetización.
Ya había terminado el sexto grado en el colegio privado Fernández, en Lawton. De su profesor recuerda que le había impartido clases a Camilo Cienfuegos. En aquel entonces Marta tenía solo 12 años de edad y se sumó a la masa de jóvenes maestros alfabetizadores que, al llamado de la Revolución y de Fidel, llevarían la luz de la enseñanza a cada rincón del país.
Como parte de la preparación para desarrollar la campaña, recibieron talleres y seminarios de asesoramiento pedagógico para dominar la cartilla en la escuela Gustavo Amejeiras de la zona del Diezmero en La Habana. Mediante lecturas sobre la naciente Revolución y otros temas políticos se les enseñaría a todos a leer y escribir.
Hasta Quemado de Güines, en Las Villas, llegó Marta Santa Cruz, una jovencita de solo 12 años. La ubicaron en la casa de una familia campesina encabezada por Gertrudis Gutiérrez. Acostumbrada a la vida de la ciudad, pero sin impedimento alguno, se fue acostumbrando a las condiciones de vida del campo y ayudaba en las labores domésticas. Con su farol, la cartilla y el manual, cada noche convertía la casa en un aula.
La zona era bastante apartada, rodeada de marabú y alejada de la cooperativa Santa Isabel. Pero además, por aquellos parajes andaban las bandas de alzados. Sin embargo la joven alfabetizadora de La Habana ''no se rajó''. Ni la distancia, ni lo intrincado del área, hicieron posible que abandonara su tarea. Allí estuvo durante 6 meses, de junio hasta diciembre de 1961.
Luego de aquel inolvidable 22 de diciembre, cuando el Comandante en jefe Fidel Castro Ruz proclamó a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo, la vida continuó para Marta. Culminó sus estudios secundarios y de preuniversitario. Los cursos de seguimiento y los planes especiales de educación le ofrecieron esta posibilidad de superación. Ejerció la profesión de maestra de la Educación de Adultos en San Miguel del Padrón, durante un período de 6 años aproximadamente.
En el año 1975 viene para San Antonio de los Baños donde trabajó durante corto tiempo en la escuela Domingo Lence Novo. Ahora, acogida a la jubilación esta alfabetizadora recuerda aquellos momentos decisivos en los que ella fue partícipe y dio su aporte incondicional.