Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro. Foto: Tomada de internet
El 7 de diciembre de 1896 cayó sobre el campo de batalla de San Pedro, en el municipio Bauta, el general Antonio Maceo y su ayudante Panchito Gómez Toro, hijo del Generalísimo Máximo Gómez.
Aquel 7 de diciembre del 1896 Panchito Gómez Toro, ayudante del general Antonio Maceo, se encontraba herido en el campamento de San Pedro. Al escuchar la noticia parte a buscar a su padrino y cabalga con un brazo en cabestrillo.
Según la leyenda antes de salir expresó: ´´Voy a morir junto al General.´´ En la acción, una bala enemiga lo impacta y cae sobre el Héroe de Baraguá. Al salir del desmayo, en su pequeña libreta y sobre el cuerpo del Titán, escribe: ´´Muero en mi puesto, no quiero abandonar el cadáver del general Maceo y me quedaré con él...´´. Después un soldado español lo remata a machetazos.
Ambos cadáveres fueron rescatados por el coronel Juan Delgado y trasladados en horas de la tarde al pozo de la finca El Lombillo. Allí fueron reconocidos y el doctor Zertucha certificó las muertes y la descripción de las heridas. En este lugar se les realizó además guardia de honor.
La muerte de Panchito Gómez Toro en el rescate del cuerpo de su general Antonio Maceo, aquel 7 de diciembre de 1896, fue un acontecimiento en que los historiadores no acaban de ponerse de acuerdo. La imposibilidad de que Panchito pudiera redactar tales notas, de acuerdo con las heridas del brazo, hubiera sido muy difícil. Incluso la posición en que quedaron los cadáveres es una polémica y son casi 50 las versiones sobre el deceso del General.
Pero ahí, en el Cacahual, descansan los restos de Antonio y de su ayudante, el joven valiente de 20 años, hijo de 2 grandes de las luchas independentistas: Máximo Gómez y Bernarda Toro.
Fuente: Periódico Granma del 11/3/2005.