Desperté temprano en la mañana en la sede del Concurso Nacional de Periodismo Deportivo José González Barros. Los trabajadores del hotel El Costillar de Rocinante, mostraron su cortesía y me felicitaron por el Día del Locutor. ¡Cuánta emoción sentí al recibir la felicitación! Aprecié la honra de que habla el maestro José Martí y el orgullo de ser más profesional cada día.
La responsabilidad de emitir sonidos con la voz y trasmitir sentimientos hechos crónicas, comentarios, reportajes, noticias o testimonios, es la razón de ser de los locutores. En mi caso también periodista y comentarista deportivo. ''Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz''. Esa gloria la sentí este primero de diciembre, Día del Locutor.
Fue una jornada para recordar a Nelson Moreno de Ayala, Consuelo Vidal, Manolo Ortega, Cepero Brito, Eva Rodríguez, Rafael Ramírez, Eddy Martin, Héctor Rodríguez, Rolando Crespo, y tantos otros que pusieron en alto el honor de ser locutor.
También para rendirle pleitesía a Magali Pérez, Amado Cabrera y María del Rosario León. Grandes de la locución en Radio Ariguanabo. Gracias a todos, por cultivar el camino de la voz y el estilo en Cuba y mi Ariguanabo.
Gracias también porque como dijera José Luis Basulto, otro maestro de la palabra en la radio, ‘’Ser locutor es ser artista, es interpretar, entonar y hablar bien; es la mística del sonido de la voz; es vocación, aptitud y desafío; es responsabilidad y compromiso social. La locución es la avidez perdurable por atesorar saberes. Es también humildad, decencia y desenfado. Es comunicación oral de excelencia inalcanzable. Es mucho más... ¡Cuidémosla!’’