Clarita Burrowers. Foto: Adian Acevedo /RA
En estos días cuando el pueblo cubano rinde homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a un año de su desaparición física, los ariguanabenses recordamos su presencia en diferentes sitios de la Villa. En esta ocasión te presento una entrevista a una de las trabajadoras del Hotel Internacional Las Yagrumas, la compañera Clara Elena Burrowes Luz Caballero.
¿En qué año usted comenzó a trabajar en el Hotel Internacional Las Yagrumas y qué responsabilidad ocupó allí?
Comencé a trabajar en Las Yagrumas en al año 1989, soy fundadora del mismo. Antes de ello me preparé en un curso de capacitación de Ama de llaves en el hotel Comodoro. Inicialmente pensé trabajar como cajera chequera pero la decisión que tomaron fue que yo asumiera la responsabilidad de ser la Ama de llaves. El hotel cuenta con 120 habitaciones. La actividad comprendía el servicio de habitaciones más las áreas comunes de la instalación con alrededor de 10 camareras.
¿En que fecha Fidel realizó la primera visita al hotel?
La primera visita que realizó el Comandante fue en el año 1992. Recuerdo que en esa ocasión el gerente, compañero Rogelio Rodríguez de la Torre se encontraba en una reunión y el resto del personal tuvimos que recibirlo. Luego a las 48 horas regresó para conversar directamente con él.
¿Conoce por qué motivo fue esa visita?
Uno de los motivos fue para conocer el funcionamiento del hotel, ya que había escuchado que Las Yagrumas era el barco insignia de la cadena Cubanacán. En aquel entonces no habían tantas instalaciones hoteleras, excepto en la zona de Varadero y en La Habana.
¿Por qué el hotel era tan nombrado?
Las Yagrumas era un hotel pequeño y los trabajadores, en aquel tiempo muy jóvenes, nos involucramos en todas las actividades emulativas con resultados positivos y nos destacamos en conmemoraciones de efemérides del año.
Clarita Burrowers junto a Fidel Castro y otros trabajadores del Hotel Las Yagrumas.
¿Qué recuerda de esa visita de Fidel a la instalación?
Sus visitas fueron momentos emocionantes. Él quería preguntarlo todo. Yo era además la Secretaria del núcleo del Partido y tuve que responder a muchas de sus interrogantes. Conversó durante un rato con el gerente a solas y luego saludó al resto de los trabajadores. Recorrió meticulosamente todo el hotel. Antes de su partida firmó en una hoja: ´´Pude apreciar con la calidad que ustedes trabajan, los felicito.´´ Recuerdo además que cuando se iba me dijo: "Secretaria no crezca más que parece una palma real". Esas palabras nunca se me olvidarán.
Cuénteme sobre el momento de las fotos.
Cuando estábamos reunidos en el portal le pregunté que si me podía retratar con mis dos jefes, a lo cual preguntó: ¿Y quiénes son tus dos jefes? Usted y Rogelio, le respondí. A lo cual contestó: Como no me voy a retratar si hoy es el día más feliz en Las Yagrumas. Me abrazó y nos tiramos varias fotos. Todavía guardo la guayabera que vestía ese día y que el Comandante tocó con sus manos. En la foto aparecen también la doctora Mercedes Baldriche y Marta Borrego, quien en aquel entonces, era delegada al Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas. A todos los trabajadores nos enviaron una copia de las fotos.
¿Esa fue la única vez que usted vio físicamente al líder de la Revolución?
No, anteriormente en la Escuela Nacional de Instructores de Arte en Ciudad Libertad, de la cual soy fundadora, recibimos la visita de Fidel. Recuerdo que al caminar frente a nosotros, me colocó su mano sobre la cabeza y sentí el calor de su mano. Luego lo volvía a ver en el Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas. Yo también trabajé en el Hotel Las Praderas como Ama de llaves. Allí también se recibió su visita. Me acuerdo que él estaba conversando con el Doctor Llerena y le dice: Qué alta y esbelta es tu ama de llaves, parece una palma real. Me dirigí hacia él y le comenté: Eso mismo me dijo usted hace algunos años en el hotel Las Yagrumas. El Comandante dijo: Ah porque usted es yagrumera, qué bien, la felicito.
¿Cómo guarda en su memoria Clarita estos encuentros con el Comandante Fidel?
Inolvidables. Tuve la oportunidad que muchos hubieran querido tener. Por eso me siento afortunada, fidelista y comunista de corazón.