Las memorias de Nery

Nery_Bello_GarcíaNery Bello García. Foto: Carlos E. Rodríguez /RA Nery Bello García es una anciana de ochenta y cinco años. Revolucionaria, humilde, fidelista. Dueña de una memoria increíble. Ella reseña con facilidad pasajes de su infancia y juventud. Describe con tristeza las patrañas de las elecciones en los gobiernos de turno, antes de 1959, para elegir a quienes tenían dinero y olvidarse  de los oprimidos.

“Esas elecciones eran una falacia”, dice Nery en tono furioso. Mientras, enseña sus manos, testigo de mucho trabajo. “Usted ve periodista, yo sí supe lo que era la miseria y doblé mucho la cintura en una batea”, para hacer unos quilitos y ayudar a mi mamá”. Ahora no hay que comprar votos por miedo a perder el trabajo. Por suerte, triunfó la Revolución y en Cuba, sí tenemos elecciones libres y soberanas.

El paso de los años no impide la acción de esta ariguanabense. Ella sabe del importante papel que juega un delegado de circunscripción y lo necesario que resulta apoyarlo. Por eso dice presente y dará su voto por el mejor. Nadie la obligará. Nadie regirá sus deseos de elegir al que considera más capacitado, ni le darán nombres para falsear el imprescindible acto de elegir.

Las memorias de Nery le hacen olvidar sus “achaques” por el paso de los años. Desde el sábado en la noche es ejemplo en la circunscripción. Barre las aceras, coloca la bandera cubana en el colegio electoral, prepara un comunicado, ayuda a verificar el listado de electores y mira emocionada la foto de Fidel.

No le importa el tiempo que ocupa en ayudar. Considera un deber de revolucionaria hacer lo que pueda por mantener las conquistas alcanzadas.

Así es Nery Bello García. Después de conocerla, puedo valorar mejor la transparencia de nuestros comicios. Enaltecer la libertad del proceso electoral vigente y comprender que en Cuba, la expresión de votar por el más capaz, sin compromiso alguno, es una verdad irrevocable.

¡Gracias, Nery! Usted es ejemplo para los nuevos. Paradigma del futuro y espejo donde mirarse y continuar la lucha. Su voto será de los primeros en las urnas y luego podrá decir con orgullo ¡Yo soy Fidel!