Los jóvenes no fallaremos

Jovénes cubanos fieles a su legado. Foto: Tomada de internetJovénes cubanos fieles a su legado. Foto: Tomada de internet El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz siempre confió en los jóvenes. Su espíritu revolucionario fue la guía de muchas generaciones de cubanos que formaron parte de la vanguardia que logró el triunfo definitivo y de los que nacieron y participaron en el avance de la Patria Socialista.

Así lo demuestran sus palabras: “Creer en los jóvenes es ver en ellos, además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la Patria, fe en la Patria! ¡Amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas!”.

Y es que ese ímpetu, esa frescura, la naturalidad y el entusiasmo son propios de los jóvenes. La disposición sin miedo ante cualquier circunstancia, ese arrojo y ese valor característico logran echar a andar cualquier motor, como lo hicieron los jóvenes de la generación del centenario.

A través de los más de cincuenta años de Revolución muchos cubanos se han identificado fielmente con la ideología de Fidel. Los jóvenes expresan sus valores de altruismo, valentía, modestia, sacrificio, solidaridad, responsabilidad y valores éticos y morales que siempre manifestó nuestro líder indiscutible. De ahí el reto de mantener los logros impulsados en la salud, la educación, las investigaciones científicas y la economía, por solo citar algunos.

De algo si estamos claros y como dijo el Comandante: «Si los jóvenes fallan, todo fallará. Es mi más profunda convicción que la juventud cubana luchará por impedirlo. Creo en ustedes». Pues como él siempre creyó en la juventud, hoy tenemos el deber de mantener su legado y sus convicciones y dar continuidad a la obra de la Revolución cubana, el logro más grande que concretó por el bien de todos.