Foto: Tomada de internet
San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- La explotación ganadera en el territorio constituye una de las más importantes ramas de la producción agropecuaria, por la significación que tiene en la alimentación de las personas.
Factores como el bloqueo que recrudece la economía cubana, los problemas del cambio climático, las épocas de sequía, entre otros, hacen que la alimentación de los animales se vea afectada de alguna manera. Sin embargo los productores ariguanabenses buscan alternativas para mitigar estos efectos.
La alimentación del ganado vacuno depende en gran medida de los pastos y los forrajes, según plantea el jefe de Ganadería de la Empresa Agropecuaria del Ariguanabo, Elio Pino Rodríguez. La estrategia alimentaria de la Ganadería se concibe a partir de varias fuentes. Una de ellas son los pastos y forrajes naturales y cultivados en grandes extensiones de tierra, además del pastoreo rotacional y la fertilización propia que generan los animales. También el acuartonamiento oportuno donde se maneja el pastoreo de los animales para realizar un uso racional de los alimentos, esto se conoce como política de rotación de alimentos voluminosos.
Otra forma es el aprovechamiento del potencial de alimentos de los derivados de la caña y los residuos de la cosecha cañera o de otras producciones los cuales se aprovechan. El heno y el ensilaje de hierba sobrante en los meses de lluvia y durante el período de seca, que aunque no se cuenta con las maquinarias para ello sería muy bueno para amortiguar esta problemática. La utilización del pienso balanceado cuando no poseen otras reservas alimenticias.
Estas son las variantes más utilizadas, señaló Pino Rodríguez, quien además hizo referencia a la necesidad de establecer una agricultura orgánica, basada en el manejo eficiente de los recursos naturales, sin alterar el medio ambiente.