Especialista en Neuropsicología y Máster en Síndromes Demenciales
Danzan las musas entre el son y el mariachi. Intrépidas y silenciosas deslizan su peregrino andar. Atrapan las ideas, la convierten en palabras y nace esta crónica. ¡Oda por mi Ariguanabo! Digo mientras la emoción embarga la escritura. Podría decir muchas cosas. Parecería casual, pero no es así. San Antonio de los Baños, vuelve a ser noticia.
Ahora es la ciencia arropada en bata blanca y agradable sonrisa. Dichosa la Psicología de mi pueblo por contar con una profesional de estirpe y prestigio internacional.
Nelky Urrutia Amable, es una joven psicóloga de la ciencia cubana. Especialista en Neuropsicología y Máster en Síndromes Demenciales. Transita las calles de la Villa del Humor, sin pretender lauros ni fama. Conocerla y conversar resultó un privilegio. Mirada dulce y serena, dialogo diáfano. Tal vez con timidez casual por la presencia del periodista y su grabadora. A pesar de ello, el talento cala cualquier asomo de sorpresa por la entrevista.
Desafiamos al tiempo y viajamos juntos al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas, “Mártires de Humboldt 7”. Allí estudió Nelky. Inspirada en el modelo del doctor Manuel Calviño y su espacio televisivo “Vale la Pena”, quedó cautivada por la Psicología. Desentrañó sus caminos y fue feliz al concluir el duodécimo grado.
Graduada de Licenciatura en Psicología en la Universidad de La Habana, en 2007, Urrutia Amable ascendió entre enigmas, incomprensiones, sacrificios y hermosos recuerdos, hasta conseguir una misión de trabajo en México. La tierra del tequila, el taco y la serenata, hizo crecer la capacidad de creación de Nelky. Cuatro años fueron testigos de publicaciones especializadas y artículos nacidos de su trabajo diario. Regresó al terruño y como flor perfumada de la psicología ariguanabense, Nelky disfrutó la autoría del volumen “Una vejez emocionalmente inteligente: Retos y desafíos”.
El ejemplar lo publicó la Editorial Académica Española. ¿Escalón? ¿Posibilidad? ¿Sendero abierto para llegar al doctorado? Pudiera ser. Más que eso, Nelky no repara en jerarquías ni fama. Solo piensa en sus pacientes. Alcanzó la Maestría en julio de este año, y ejerce sus conocimientos en el Servicio Provincial de Atención Integral Comunitaria a los Trastornos de la Memoria. Allí minimiza los nocivos efectos de la llamada enfermedad del siglo, el Alzheimer.
Las musas no le resultan ajenas a esta mujer de ciencia. Aún desprovista del recetario y la bata blanca, investiga y lee. También disfruta la condición de madre y agradable compañía de su niña de cinco años. Ama el sorbo de café criollo, la yuca con mojo, los frijoles negros y el flan. Pero a pesar de ello, toca el delirio mientras piensa en los tacos mexicanos y le asalta la nostalgia.
Las musas la invitan y seducen su capacidad intelectual. Entonces crece profesionalmente; razones por las cuales prefiere mantener sus estudios basados en las diferentes líneas investigativas enfocadas en las terapias no farmacológicas, relacionadas con la demencia.
Paciente Ramiro Ramos intercambia con la Doctora, en la terapia musical.
Ramiro Ramos es una muestra de ello. Llegó a Nelky siendo dueño de manifestaciones conductuales propias del Alzheimer. Eso no importó. Paciencia, comprensión, deseos y excelente interrelación doctora-paciente, hicieron posible el avance progresivo para bien. Ramiro es ahora un triunfo de Nelky. Baila, canta, expresa con gestos su amor por los semejantes en las terapias grupales y también es feliz.
¡Gracias, Nelky! La mención alcanzada por usted en el Tercer Congreso Internacional de Neurociencia y Salud Mental, nos enorgullece. No digo más. La fuerza de sus musas enmudecen mis palabras y cesan las ideas.