Actuar con honestidad, así seremos mejores

Siempre con la verdad. Foto: Tomada de internetSiempre con la verdad. Foto: Tomada de internet Según expresó nuestro Apóstol José Martí: ‘’El que nada quiere para sí, dirá la verdad siempre... La verdad no se razona; se reconoce, se siente y se ama... Las palabras deshonran cuando no llevan detrás un corazón limpio y entero’’.

La honestidad es un valor que se expresa al actuar de manera sincera, sencilla y veraz. Permite expresar un juicio crítico y ser capaz de reconocer los errores en tiempo, lugar y forma adecuada para contribuir al bien propio, del colectivo y de la sociedad. Es lograr armonía entre el pensamiento, el discurso y la acción. En otras palabras, la honestidad constituye una cualidad humana que consiste en comportarse y expresarse con sinceridad y coherencia, respetando los valores de la justicia y la verdad.

La honestidad no puede basarse en los propios deseos de las personas. Actuar en forma honesta requiere de un apego a la verdad que va más allá de las intenciones. Es un valor humano que conlleva al respeto a sí mismo y también a los demás, lo cual se manifiesta en las amistades, en el seno familiar, en la relación amorosa y de igual manera en cualquier tipo de relación social.

En ocasiones escuchamos o recibimos muestras de falsedad, injusticia o fingimiento de quienes nos rodean. Peor aún, es cómo esas formas de actuar quedan impregnadas en la memoria. Pero eso no es motivo para sentirse mal, pues la mejor manera de combatir estas actitudes es manifestar acciones positivas, de apoyo moral y sentimental para tratar de incentivar el apego a la verdad y las buenas acciones, mediante la crítica constructiva.

Por tal motivo, una de las cualidades que más buscamos y exigimos en las personas es la honestidad, pues es indispensable para que las relaciones humanas se desenvuelvan en un ambiente de confianza. Además garantiza respaldo, seguridad y credibilidad en las personas. Es uno de los valores de mayor importancia en un individuo porque además de hacerlo una persona confiable, la honestidad lo vuelve saludable y vive armónicamente con su propio entorno y con el de los demás.

Considero entonces que ser honesto, más que una opción es una necesidad, es tener una actitud acorde con la verdad en nuestras relaciones interpersonales. No solo es un valor que debemos practicar, sino también es un valor que debemos exigir de los demás.


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