Béisbol en Artemisa: ¿Es bueno ganar?

Por estos días se vive una gran euforia con la clasificación de los Cazadores Guerreros de Artemisa a la segunda etapa de la Serie Nacional de Béisbol, en su edición 57. Para la totalidad de los amantes a la pelota, el triunfo resultó una verdadera proeza.

Eliminar al mejor equipo de los últimos años en los clásicos cubanos, los Tigres de Ciego de Ávila, levantó la autoestima de los muchachos de Danny Valdespino Roche y su cuerpo de dirección. También de la gran afición ganada por el conjunto, esa que fue al estadio 26 de Julio a brindarle su apoyo incondicional.

¿Es bueno ganar? Se interrogan algunos aficionados. Esos que analizan a fondo la pelota cubana y no se van con la primera impresión. Esos que llevan años viendo béisbol y no se dejan llevar por los cantos de sirena que proporciona la victoria conseguida y el pase a la segunda fase, en este caso, de Artemisa. Cuando se gana, aparentemente, todo está bien. Pero no es así.

Por ejemplo, Artemisa logró la clasificación; la merecen y ahora batallan de tú por tú con los restantes cinco mejores equipos de la campaña. Pero… ¿Y después? Cuando termine la Serie Nacional, ¿qué sucederá en la provincia con el béisbol?

Seguro que volveremos a la misma historia de cada año. Una Serie Provincial de primera categoría, donde, “brille el que brille” el resultado no se tendrá en cuenta, porque “supuestamente” el equipo de la Serie Nacional 58 estará prácticamente hecho, amén de alguna que otra excepción.

No me asombrará tampoco volver a ver una justa de pueblo, como es la Serie Provincial de primera categoría, donde se juega un mes aproximadamente y se acabó lo que se daba. Algo que debe suceder, porque si ganamos estamos obligados a realizar una Serie Provincial que al menos tenga 25 o 30 juegos para desarrollar figuras.

Que si tienen que empezar temprano los entrenamientos de la categoría sub 23, que si hay problemas con las pelotas, que si se dice una cosa en el Congresillo y luego se hace otra, etcétera, etcétera, etcétera. Además los amantes a la pelota en cada territorio de la provincia, quieren ver en acción a sus mejores peloteros. Algo que no se cumple, sobre todo en el área de los lanzadores.

Que si “fulanito” solo puede lanzar una vez a la semana, que si “menganito” está normado y no trabajará hasta que su equipo no clasifique a los Play Off, y tantas y tantas barreras que hacen de la competencia una justa de puro trámite.

Reza un viejo proverbio: ‘’Nuestro vino es amargo, pero es nuestro vino”. Lo que aquí expongo resulta una verdad tan clara y fuerte como la luz del sol que nos alumbra. También hay otras causas que puedo seguir enumerando. Los torneos de base de las restantes categorías solo tienen tres o cuatro juegos y “chirrín chirrán”. Los directores que trabajan en ellas no son estimulados como se debe y persiste el aquello del nombre y no del hombre a la hora de hacerlos partícipe de un equipo provincial.

Sin chovinismo ni exceso de pasión, quiero terminar con un ejemplo contundente que no me dejará mentir. San Antonio de los Baños es el municipio de la provincia con mejores resultados en el béisbol de primer nivel. Así lo avalan los seis campeonatos en el podio, con tres coronas, dos subtítulos y un tercer lugar.

¿Por qué, entonces, los Cazadores Guerreros de Artemisa no tienen a ninguno de los integrantes del cuerpo técnico del equipo más estable y a su vez el Campeón Provincial vigente en la Serie Nacional? Sea cual sea la explicación, nadie lo va a entender.

Sin embargo, es algo que no se comenta y que merece un análisis; como también lo amerita ofrecerle a los ariguanabenses, algún día, un juego de la Serie Nacional en su estadio. Algo por lo que abogan los amantes de la pelota en este territorio desde el año 2004 y que a pesar de no ser responsabilidad total de la Dirección Provincial de Deportes, debe encontrar respuesta en algún momento. ¿Hay que reparar el Julio Pérez?, es cierto. ¿Pero cuándo?

Como artemiseño, quiero el triunfo de los Cazadores en la serie. Quiero también que mejoren el resultado histórico de ser sexto lugar en Cuba. Como soñar no cuesta nada, prefiero además, que se cuelen entre los mejores cuatro de la serie. Pero sin rodeos, le confieso que ganar no siempre es bueno.