17 días en el corazón de Angola

Roberto Cabrera Lazo. Foto: Tomada de internetRoberto Cabrera Lazo. Foto: Tomada de internet La epopeya de Angola en la lucha por la independencia fortificó al pueblo cubano. Las innumerables lecciones de heroísmo, abnegación y humanismo protagonizadas por los combatientes internacionalistas y colaboradores civiles, que de forma voluntaria cumplieron misión en Angola, constituyen un meritorio tesoro de extraordinario valor.

En el continente africano, muchos cubanos tuvieron su bautismo de fuego real; allí en distintos escenarios, se pudo apreciar lo que es una guerra cuando se defiende una causa justa. En esa tierra, varios completaron su formación militar, establecieron amistad con personas que nunca pensaron conocer y vivieron en parajes que ni siquiera imaginaron su existencia. Allí crecieron como seres humanos, aprendieron a amar más a la Patria; y no pocos perdieron su vida en la defensa de la soberanía de los pueblos africanos.

Roberto Cabrera Lazo, fue uno de los jóvenes que ofrendó  la vida en combate, durante el cumplimiento de una misión en la República Popular de Angola, a sólo 17 días de su llegada a ese país.

Natural del municipio artemiseño de San Antonio de los Baños, nació el ocho de octubre de 1966, en un núcleo familiar de procedencia obrera. Comenzó los estudios de la enseñanza preescolar en la escuela primaria “José Martí”, de su terruño natal, hasta el tercer grado en que se trasladó a vivir con su papá a Camagüey. Allí culminó la educación primaria y media, y egresó de noveno grado. Desde su infancia fue muy responsable y se destacó como activista de las organizaciones escolares. A los 16 años retornó a San Antonio de los Baños y un año después inició la vida laboral en actividades agrícolas en una Cooperativa de Producción Agropecuaria. Meses después, Roberto Cabrera Lazo volvió para Camagüey.

En agosto de 1984 es reclutado para cumplir el Servicio Militar Activo, donde se alista de forma voluntaria para cumplir misión internacionalista en la hermana República Popular de Angola. El 12 de octubre de 1984 viajó a la nación sudafricana para participar en la gesta internacionalista, donde prevaleció el respeto y los sentimientos de solidaridad entre militares angoleños y cubanos.

La muerte del activo soldado ocurrió en combate, el 29 de octubre de 1984. Ese día la misión se cumplió, pero el cuerpo inerte de Roberto humedeció con su sangre una porción de suelo africano, al que había llegado 17 días antes. Como premio de su sacrificio, años después, Angola obtuvo su plena soberanía y en África del Sur cayó el régimen del apartheid.

Los restos de Roberto Cabrera Lazo descansan en el panteón a los mártires de la Patria en la necrópolis de la ciudad de Camagüey. En su San Antonio natal, la Asociación de Combatientes 02-04 del Consejo Popular Este Urbano se distingue con el nombre de este joven que derramó su sangre por ayudar a preservar la independencia de un país, 11 veces mayor en extensión territorial que su amada Cuba.