Un día que marcó la historia

Pedro Figueredo ''Perucho''. Foto: Tomada de internetPedro Figueredo ''Perucho''. Foto: Tomada de internetOctubre es el décimo mes del año, un mes que la historia marcó como el inicio de nuestras gestas libertarias bajo la guía de notables revolucionarios como Carlos Manuel de Céspedes, Vicente Aguilera, Pedro Figueredo, Ignacio Agramonte y tantos otros que dieron rumbo al destino de nuestro país.

Después del 10 de octubre de 1868, fecha en que comenzaran las acciones contra el colonialismo español, el pueblo bayamés eufórico y vibrante pedía al patriota cubano Pedro Figueredo, ‘’Perucho’’, que escribiera la letra del himno compuesto meses antes por él y orquestado por el también cubano Muñoz Cedeño, y que ya todos tarareaban.

En la plaza de Bayamo nacía así aquel veinte de octubre la letra de nuestra Marsellesa, ''La Bayamesa'' como se conoció en los inicios, en medio de un mar de pueblo enardecido por las recientes acciones de un grupo de hombres que se alzaron en armas para liberar a Cuba del colonialismo español. Un pueblo que exigió su himno de combate como forma de representación de los momentos que vivían, momentos que a pesar de los años los cubanos conmemoramos por la trascendencia histórica del suceso.

De verso en verso, de voz en voz y de persona a persona, aquel 20 de octubre se hacía un llamado a la lucha, un grito de guerra, un canto a la libertad, una evocación del sentir común. Era la determinación del pueblo de empuñar la bandera cubana junto al grito de ¡Viva Cuba Libre! hasta ver la Patria libre o morir por ello.

Así nació nuestro Himno Nacional, ese que acompañó a los cubanos durante las diferentes etapas de lucha, un himno que desde su creación demuestra la decisión de luchar en defensa de los principios de libertad, justicia y amor a la Patria.