Pioneros cubanos. Foto: Tomada de InternetSan Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- En el territorio las escuelas trabajan por lograr la formación de mujeres y hombres que piensen, sientan y actúen en correspondencia con lo que la sociedad demanda y exige. El sistema educacional plantea la necesidad de que la escuela sea no solo un lugar para trasmitir y enseñar conocimientos, sino también un lugar donde se aprenda a convivir, respetar a los demás, donde las normas, actitudes y valores morales constituyan objetivos básicos en el proceso educativo de las nuevas generaciones.
Según la directora de la escuela primaria Domingo Lence Novo, licenciada Nancy Arrazcaeta Rodríguez, el trabajo para la formación de valores en el centro está planificado desde la Cátedra Martiana y posteriormente en el Colectivo de Ciclo donde participa todo el personal docente. En estos espacios metodológicos se determina el valor a priorizar cada mes y sus modos de actuación mediante análisis en matutinos, conversatorios, actividades complementarias, dramatizaciones y en las propias clases de las diferentes asignaturas, según los contenidos que se estudian.
Por otra parte, la directora de la institución señaló el papel conjunto que juegan la familia y la comunidad en este proceso de formación de valores. Los niños pequeños aprenden con el ejemplo, por lo tanto, enseñar los valores, implica un compromiso personal. Es necesario dar el ejemplo con actos y palabras para que los niños los asimilen, los imiten y los vivan. La enseñanza de los valores se inicia en el hogar, promovida por el ser y el hacer de los padres y otros adultos significativos para el niño. Más tarde, en la escuela estos valores son ampliados y fortalecidos.