La Bienal Internacional del Humor, una tradición cultural que se mantiene. Foto: Luis Alberto DH /RASan Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- Este es un pueblo que posee una rica tradición cultural. Las tradiciones ariguanabenses se corresponden con los valores, las creencias, costumbres y formas de expresión artística característicos de la comunidad, en especial aquellos que se transmiten por vía oral.
Numerosas fiestas tradicionales tuvieron lugar en el municipio. Entre ellas estaban las Verbenas donde se hacían desfiles de coches con bellas muchachas que representaban a la mujer cubana. Otras de las fiestas de gran arraigo popular fueron los carnavales con numerosas comparsas. Estaban las fiestas campesinas, las cuales se concentraban en los barrios rurales de la localidad y las fiestas populares que organizaban algunas familias en Navidad y en el aniversario del Santo Patrón de la Villa. También se recuerda Baile de las Flores en el mes de mayo y en agosto se efectuaba el Baile de las Guayaberas.
En el humorismo encontramos importantes tradiciones por la gracia natural y chispeante de nuestros habitantes. La publicación satírica El Papalote comenzó lo que iniciaría más tarde la tradición humorística del pueblo. A partir del 17 de marzo de 1979 se realiza en San Antonio la Primera Bienal Internacional del Humor que trasciende hasta la actualidad.
Pero urge que se reactiven nuevamente estas tradiciones musicales, teatrales, humorísticas, carnavalescas, literarias y otras que han marcado diferentes épocas y generaciones. La organización y creatividad, asociadas al talento de nuestros artistas pueden rescatar esa parte cultural tan necesaria para cualquier pueblo.
Lo cierto es que con el decursar del tiempo muchas de estas tradiciones se han perdido o sencillamente los responsables de su realización ya no están entre nosotros. Corresponde entonces tratar de salvar aquellas que más se acercan a la vida actual de los ariguanabenses, siempre y cuando incluyan competencias, muestras, exposiciones y otras variedades que motiven al pueblo, más allá de ferias comerciales donde se venden objetos y prendas.