Dr. Eusebio Leal, protector del Patrimonio cubano."Nunca he creído en formulas y mucho menos en materia tan delicada como la restauración del patrimonio de una sociedad viva, cuyos pobladores se cuentan entre los protagonistas del proceso. Creo en el compromiso y la sensibilidad de quienes, aún en las peores circunstancias, defienden con vehemencia esta causa, comprometen voluntades y talentos y logran al fin que la tan necesaria belleza emerja como premio a la persistencia."
Eusebio Leal Spengler, 2009
Referirnos al patrimonio local tiene muchas vertientes. Los últimos años han reflejado cuánto se puede hacer por su preservación y cuánto nos falta para mantener viva nuestra sociedad.
San Antonio de los Baños, se enorgullece por ser uno de los territorios de la provincia de Artemisa y del país donde la historia se cuenta de manera diferente; se trata de un Centro Histórico con edificaciones que resaltan momentos memorables; el Círculo de Artesanos, sociedad creada a partir de los conflictos por diferencias sociales de la época; la Estación del ferrocarril y una de las sedes de la Universidad Popular José Martí. Todos, tesoros imborrables de la cultura e identidad de la Villa.
Sus calles esconden el transitar de los siglos y las voces de un ayer convulso y particular están dibujadas en las paredes de su interesante arquitectura. Es gratificante escuchar como los ariguanabenses conocen y reflejan el compromiso inacabable por el pasado.
Los años pasan y no perdonan; las paredes y vitrales necesitan del cuidado de todos porque se trata de una tarea muy sensible. El dolor es cierto, se refleja en muchos que al pasar por su lado solo ven ruinas debido a “un presupuesto” o “la aprobación en un plan de la economía”. Es hora de eliminar las soluciones ligadas a la terrible acción de perder, el patrimonio no se pierde, no se destruye y mucho menos se olvida.
Valía de preservar el patrimonio
El patrimonio es valioso, útil y necesario. Él es creador de riquezas y estímulos al desarrollo local, solo por permitirnos viajar del pasado al presente mediante un hilo conductor entre los que estaban antes y los estarán después. No hablamos de rocas viejas o historias muertas, eso no es patrimonio, y por tal motivo tenemos la obligación de entenderlo.
Recordemos que el patrimonio resguarda los bines, valores y símbolos tangibles e intangibles que son expresión de nuestro pueblo, tales como las tradiciones, las costumbres y los hábitos; una oportunidad que permite consolidar la identidad y la diversidad cultural.
Es tarea de todas hacer que el legado de nuestros antepasados no desaparezca porque las futuras generaciones tienen derecho a conocer y disfrutar de la belleza e historicidad que resguardan edificaciones, parques, calles y monumentos.
Jóvenes en defensa del patrimonio
Los jóvenes dentro de la conservación del patrimonio histórico-cultural juegan un papel fundamental porque esta es una responsabilidad que no solo compromete a las autoridades. Cambiar la mentalidad en su círculo social puede ser uno de sus aportes, sensibilizando a la población de su entorno. La defensa de estos lugares también es otra forma de velar por su conservación, saber señalar a quien lo descuida y daña.
San Antonio de los Baños y Cuba tienen una meta si queremos preservar las raíces que nos identifican: reconocer que el patrimonio es portador de un mensaje del pasado que tiene un valor imprescindible capaz de construir la existencia.

