La penetración del mar se acentúa ante la proximidad del fenómeno meteorológico. Foto: Internet
Nuestro país es azotado por ciclones tropicales con una alta frecuencia desde mayo hasta noviembre. Como todos conocemos la afectación de huracanes se concentra principalmente en agosto, septiembre y octubre, según las estadísticas existentes.
En Cuba se preparan y crean las condiciones desde que comienza la temporada ciclónica. La labor de la Defensa Civil en cada territorio es primordial teniendo en cuenta la valoración que realiza el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología sobre el organismo ciclónico y la situación de los territorios amenazados.
Si bien el pueblo cubano está acostumbrado al sistema de alerta temprana que se establece al conocerse de la cercanía de algún fenómeno meteorológico, durante la respuesta a estos eventos la divulgación de las fases de aviso, informativa, de alerta y de alarma, con el objetivo de ejecutar las medidas de protección a las personas y la economía, de forma gradual y oportuna, juegan un papel importante.
Considero entonces que la preparación para enfrentar la temporada ciclónica garantiza en gran medida la seguridad del pueblo. Mantenerse informados, la preparación para evacuarse en caso necesario, ejecutar acciones higiénico-sanitarias, proteger las viviendas y recursos materiales, así como el cumplimiento de las instrucciones de las autoridades, contribuirá a ello.