Yadrian Evelio González Acosta. Foto: Carlos E. Rodríguez R/A
Cuando me encomendaron hacer la entrevista enseguida pensé en este joven ariguanabense. Sabía de su esfuerzo por espacio de cinco años en la carrera de pedagogía y tenía conocimiento de causa, que en el próximo curso escolar se enfrentaría a los alumnos en la escuela primaria Domingo Lence Novo, de San Antonio de los Baños.
Salí a su encuentro y lo descubrí inmerso en labores preparatorias para iniciar el período lectivo con los niños de tercer grado. Al llegar al aula me dijo: “Puedes preguntar cualquier cosa, pero lo principal es que siento el orgullo de ser maestro” ¡Qué bueno! Le dije y comencé la conversación con Yadrian Evelio González Acosta.
¿Cómo llegas al magisterio?
Eso fue por convicción. Siempre quise ser maestro. Desde pequeño me inclinaba por esa especialidad y ahora estoy feliz de cumplir mi sueño.
Graduado de la escuela pedagógica Abel Santamaría Cuadrado de nuestro territorio, Yadrian inspira respeto desde el inicio por su carácter. Es un joven serio y disciplinado, que guarda en su alma la capacidad necesaria para formar a la generación de niños que tendrá en sus manos desde el próximo día 4 de septiembre.
¿No temes al encuentro del primer día?
¡No qué va, al contrario, estoy “loco” por empezar! Creo que lo tengo todo bien preparado para dar excelentes clases y que los niños, libros abiertos al aprendizaje, encuentren en mí al amigo, el compañero, el hermano y por supuesto el maestro que les eduque y forme.
¿Qué representa para ti ser maestro?
Un orgullo, una oportunidad de la vida y un alto compromiso con la Patria y Fidel. Ser maestro es entregarse sin esperar nada a cambio. Es consagración plena a la noble tarea de educar. Es llevar en sí mismo el ejemplo de José Martí, Rafael María de Mendive y José de la Luz y Caballero.
¿Tienes tradición familiar en cuanto al magisterio?
Ninguna. Solo te puedo decir que mi hermana es educadora de círculos infantiles y aunque no es directamente una maestra, se vincula con los niños. Lo único que tengo en la familia que se relaciona con el magisterio, son los cuentos que me leía mi abuela con una gran dosis de paciencia y siempre buscando las lecciones más educativas.
¿Un mensaje para los nuevos maestros que, al igual que tú, inician el curso?
Que le pongan el mismo amor al aula que a los cinco años de la carrera. Te repito, ser maestro es un orgullo y espero cumplir con mi objetivo: enseñar y educar.
Así terminó de responder mi cuestionario Yadrian Evelio González Acosta. Nos estrechamos la diestra y le deseé éxitos en su nueva vida profesional. Sonrió orgulloso y yo marché a la redacción informativa convencido de saber que este joven ariguanabense cumplirá la misión que la Revolución le asignó. Él resulta un alfabetizador de estos tiempos como lo fueron Manuel Ascunce y Conrado Benítez.

