Higiene comunal: equivalente a cultura cívica del cuidado del entorno

Todos debemos involucrarnos en la higiene comunal. Foto: Tomada de internet Todos debemos involucrarnos en la higiene comunal. Foto: Tomada de internetLa insuficiente higiene en barrios y calles del municipio artemiseño de San Antonio de los Baños, constituye una problemática ambiental, que acarrea consecuencias nefastas para la salud humana, y perjuicios a la calidad de vida en nuestras comunidades.

Lamentablemente, hay ariguanabenses que cuando reconstruyen su vivienda, depositan residuales en espacios públicos; otros comercializan productos agrícolas o gastronómicos y botan sedimentos en las vías; pero también los transeúntes y algunos vecinos aportan suciedad al ambiente.

Estas indisciplinas sociales no son exclusivas de las zonas periféricas de la localidad; las mismas proliferan por doquier. En áreas verdes, esquinas, solares yermos, y otros sitios de uso colectivo, se vierten desechos que se acumulan y originan microvertederos. Estos basureros, además de deslucir el entorno, se convierten en una amenaza potencial para la salud humana, pues son fuentes de propagación de vectores de infecciones y enfermedades.

La solución a la problemática, no sólo depende de la labor de los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base Servicios Comunales del municipio, aunque su objeto social sea garantizar la recogida total de los desechos sólidos que se generan.

En esta misión de proveer la higiene de la comunidad, deben involucrarse: infractores, víctimas y entidades responsables, para entre todos detener el continuo deterioro de la limpieza de nuestra ciudad.

Aplicar un sistema eficiente y sostenible de recogida de desechos sólidos, junto a la educación y toma de conciencia de los pobladores, -quienes deben crearse el hábito de sacar la basura de casa en el momento más oportuno, y depositarla en el lugar indicado-; son algunas acciones que buscan eliminar la inmundicia en los espacios urbanos, provocada por el irrespeto de los ciudadanos a las más elementales normas de convivencia social. Así, entre todos, podremos recuperar el hábito de la higiene comunal.